El colapso de spirit airlines: lecciones valiosas para los inversores
La bancarrota de Spirit Airlines es el último ejemplo de un riesgo de inversión que no proporcionó ningún retorno. Para los inversores que observaron la declinación financiera de la aerolínea, especialmente si perdió dinero en el proceso, hay tres lecciones importantes que deberían considerar.
Bancarrota es un mal signo
La bancarrota no es una cuestión para tomar a broma. Normalmente, una empresa debe buscar protección en la corte porque enfrenta problemas financieros. A menudo, el problema se resume en demasiado endeudamiento combinado con ingresos y ganancias débiles. Esto fue básicamente lo que llevó a Spirit a la bancarrota por primera vez.
Aunque la bancarrota puede ayudar a las empresas a reducir la deuda y aprimir costos, eso no significa que los problemas de la empresa hayan sido resueltos. Comprar acciones de una empresa que acaba de salir de la bancarrota es una decisión de inversión de alto riesgo. Solo los inversores más agresivos deberían considerar tal movimiento. Es común que las empresas pasen de un capítulo 11 a un capítulo 22, como lo hizo Spirit. Eso es un chiste en el mundo financiero, con el capítulo 22 simplemente indicando una segunda bancarrota. Sin embargo, el punto es que la mayoría de los inversores deberían mantenerse en la orilla hasta que una empresa haya demostrado que ha dado la vuelta antes de comprarla mientras sale de la bancarrota.

No es bueno cuando un negocio en apuros ve su fusión desmoronarse
La fusión entre JetBlue y Spirit falló debido a la intervención de los reguladores, lo que aumentó significativamente el perfil de riesgo de invertir en Spirit. Cuando esa fusión colapsó, el perfil de riesgo de invertir en Spirit aumentó aún más. Esto es similar a lo que sucedió con iRobot después de que su acuerdo con Amazon se desmoronó. Los inversores deben tener cuidado extrema cuando vean ese
