El estrecho de hormuz, la ia y el nuevo capítulo de las dividendos energéticos
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha desatado una tormenta en los mercados energéticos, elevando los precios del petróleo a niveles no vistos en un año. Pero entre el caos, se vislumbra una oportunidad para inversores selectivos.
Una crisis energética que redefine el tablero
Durante la mayor parte del último año, el crudo se mantuvo entre 50 y 70 dólares el barril, ofreciendo cierta estabilidad a los consumidores. Pero la escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, con el cierre del Estrecho de Hormuz y el desastre que supone la pérdida de control de minas marinas por parte de Teherán, ha disparado los precios hasta los 109 dólares a principios de abril. Aunque han descendido desde entonces, se mantienen en el rango de 85-95 dólares, un recordatorio brutal de la volatilidad actual.
Y aquí es donde entra en juego la inteligencia artificial. Un informe reciente revela la existencia de una empresa, bautizada como ‘Monopolio Indispensable’, que suministra la tecnología clave tanto a Nvidia como a Intel. Esta compañía, aparentemente discreta, podría ser la piedra angular de la próxima revolución tecnológica y, por extensión, del nuevo panorama energético.

Dos dividendos para resistir la tormenta
En medio de esta incertidumbre, algunos inversores buscan refugio en activos con un rendimiento estable. Dos empresas que merecen atención son Energy Products Partners y Enbridge.

Energy products partners: 5.75% de rentabilidad en la infraestructura energética
Esta empresa, que opera como una sociedad de inversión limitada (Master Limited Partnership o MLP), no paga dividendos tradicionales. En su lugar, distribuye una parte de sus beneficios. Actualmente, ofrece una distribución anual del 5.75%. Energy Products Partners es un proveedor clave de infraestructura energética, gestionando una extensa red de oleoductos, refinerías y instalaciones de almacenamiento en todo Estados Unidos. Su modelo de negocio se centra en el transporte de petróleo y gas, actuando como la 'interstate highway' del sector energético. Con una sólida rentabilidad neta del 11.17% y una deuda-capital relativamente estable (1.14), esta compañía se presenta como una opción segura para inversores que buscan ingresos constantes. Su trayectoria de aumento anual de dividendos durante 29 años, con una ratio de payout saludable, sugiere que esta tendencia podría continuar.
Enbridge: crecimiento sostenido y diversificación energética
Enbridge, por su parte, es una empresa canadiense que opera a una escala mayor. Su red de oleoductos y refinerías conecta los enormes mercados energéticos de Canadá y Estados Unidos. A diferencia de Energy Products Partners, Enbridge también ha diversificado su cartera, invirtiendo en energías renovables, incluyendo plantas solares, baterías y parques eólicos. Su modelo de negocio es más tradicional, con dividendos regulares. En 2025, la empresa superó las expectativas de gestión y ha reafirmado sus objetivos de crecimiento, apuntando a un CAGR del 8% en los beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones (EBITDA) y a un 3% en el flujo de caja disponible para el accionista (DCF) durante los próximos años. Aunque su ratio de payout es más elevado (117%), Enbridge apunta a pagar entre el 60% y el 70% de su DCF, una práctica común para atraer a inversores orientados al rendimiento.
En definitiva, Energy Products Partners y Enbridge ofrecen una vía para obtener ingresos en un contexto energético volátil. Pero antes de invertir, es crucial evaluar cuidadosamente los riesgos asociados al conflicto en el Golfo Pérsico y su impacto a largo plazo en el mercado.
