El fondo de bonos que paga 6,19 % y arriesga un 20 % de caída
VGIT e IGIB parecen gemelos: duración media, mismo plazo, comisión casi plana. Pero uno se despierta en la cama del Tesoro y otro en la de Wall Street. La diferencia se nota en la cartera y en el bolsillo: 4,40 % frente a 6,19 % de rentabilidad; 16 % de caída máxima frente a 20,6 %.
La trampa del cupón corporativo
IGIB, gestionado por iShares, abraza más de 3.000 bonos de empresas cotizadas. Bancos (25 %), consumo (11,8 %) y un cupón medio del 4,86 %. La duración: 5,96 años. Traducción: si la Fed sube 100 puntos base, el fondo se desploma un 6 %. Pero también recoge el premio: 4,72 % de dividendo anual.
VGIT, de Vanguard, se limita a 103 letras del Tesoro. Sin riesgo de crédito, sin sorpresas. Su beta de 0,81 lo hace casi un seguro de vida contra el pánico. El coste: 0,03 %, un peldaño por debajo de los 0,04 % de IGIB. El rendimiento: 3,83 %, 89 puntos menos que su rival corporativo.

El momento de elegir
¿Tienes la mirada puesta en doce meses? VGIT te salva del abismo. ¿Te sobra horizonte y te faltan clavos para el 2027? IGIB te paga 190 $ extra por cada 10.000 invertidos. La historia reciente lo certifica: 1.000 $ colocados hace cinco años en IGIB valen hoy 1.074 $; en VGIT, 1.010 $.
La Reserva Federal sigue amenazando con recortes. Si cumple, ambos fondos subirán: la duración intermedia es un imán para los precios cuando bajan los tipos. Pero si la economía escupe inflación o recesión, los bonos corporativos sangran antes que los del Tesoro. IGIB ya lo demostró en 2020: -20,6 % en su peor tramo. VGIT se detuvo en -16 %.
Conclusión: elige VGIT si tu sueño es dormir. Apuesta por IGIB si tu bolsillo pide música y aguantas el vaivén. La rentabilidad nunca llega gratis; a veces sólo cambia de forma el coste del miedo.
