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El fondo de columbia se queda rezagado: la apuesta por oracle le cuesta 30 % en un trimestre

Columbia Threadneedle ha cerrado el cuarto trimestre de 2025 con un sabor agridulce. Su Columbia Global Technology Growth Fund ganó un 1,97 %, pero ese número se queda corto cuando se compara con el 3,21 % que se llevó el S&P Global 1200 Information Technology. La culpa la tiene, en buena medida, Oracle: el gigante de bases de datos perdió un 30 % en tres meses y arrastró al fondo hacia una subpar performance.

Oracle se hunde y arrastra al fondo

La historia parece un guion de suspense tecnológico. A principios de 2025, los inversores vitoreaban a Oracle por su despliegue de centros de datos para alimentar la fiebre de la inteligencia artificial. Pero el entusiasmo se convirtió en pánico cuando la compañía elevó su guía de capex y admitió que los retornos no llegarían de la noche a la mañana. El mercado castigó el titubeo: 142,81 dólares por acción es el precio al que cerró el 26 de marzo, un 1,78 % por debajo del mes previo y apenas un 1,38 % arriba en doce meses. El fondo, que había apostado fuerte, vio cómo su tercera mayor posición se desplomaba.

Lo irónico es que Oracle sigue teniendo más de 500.000 millones de dólares en compromisos de ingresos futuros, firmados por clientes de la talla de Meta, NVIDIA y OpenAI. La cartera de pedidos es récord, pero Wall Street solo ve gasto. Columbia Threadneedle lo resume en su carta a los inversores: «La posición estratégica sigue siendo atractiva, pero el riesgo de ejecución ahuyenta al capital de corto plazo». Traducción: el mercado ya no paga por promesas, quiere flujo de caja ya.

El giro hacia el value deja a los growth managers descolocados

El giro hacia el value deja a los growth managers descolocados

Mientras Oracle sangraba, el Dow Jones —índice value por antonomasia— se anotó un 4,03 % en el cuarto trimestre. El S&P 500 y el Nasdaq se conformaron con subidas del 2,66 % y 2,47 %, respectivamente. El mensaje es claro: los recortes de la Fed y la desinflación han empujado al inversor a buscar ganancias en sectores maduros y dividendos fiables, no en historias de crecimiento infinito.

El fondo de Columbia Threadneedle, con un estilo growth puro, se quedó sin fuelle. Sus participaciones institucionales apenas batieron al índice tech global y los gestores se justifican aduciendo «rotación sectorial» y «ajuste de múltiples». En la jerga del guré: se quedaron agarrando cuchillos cayendo.

¿Y ahora? El equipo cree que la economía de EE. UU. entrará en 2026 con «expansión constante», impulsada por la demanda y el estimulo fiscal. Pero los hechos son tozudos: 111 hedge funds mantenían Oracle a finales de diciembre, frente a 122 en septiembre. El dinero inteligente se está bajando del barco.

Columbia Threadneedle puede seguir alardeando de visión a largo plazo, pero los números del cuarto trimestre le recordarán cada mañana que, en los mercados, la lealtad a una historia sin beneficios se paga cara. Oracle puede levantarse; mientras tanto, el fondo ya ha perdido la primera batalla de 2026.