El irs prepara la mayor devolución fiscal de la historia: hasta 3.743 dólares en 2026

Prepárate para un golpe de caja en la declaración del año que viene. La Agencia Tributaria estadounidense no tocará las retenciones de 2025, pero compensará la diferencia en 2026 con devoluciones que superarán los 3.700 dólares de media por contribuyente. El aviso llega desde el mismísimo JPMorgan Asset Management, donde David Kelly, estratega jefe global, alerta de una bomba de ingresos diferida que estallará en abril de 2026.

La trampa del aplazamiento

La clave está en la One Big Beautiful Bill Act (OBBBA), la reforma fiscal de Trump que blinda recortes con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2025. El IRS ha confirmado que no ajustará las tablas de retención este año. Resultado: más dinero retenido ahora, devolución gorda después. El contribuyente medio recibirá 557 dólares extra respecto al reembolso de 2025, pero tendrá que pelear por cada céntimo.

Hay que demostrarlo. Kelly recuerda que solo quienes rellenen el nuevo Schedule 1-A podrán acogerse a las deducciones estrella: 25.000 dólares en propinas, 12.500 en horas extra y hasta 10.000 de intereses de préstamo coche. Todas ellas se van desinflando a medida que el ingreso bruto ajustado supera los 150.000 dólares. Es decir, la devolución crece con el tipo marginal… hasta que se acaba el cortijo.

El lado oscuro del estímulo

El lado oscuro del estímulo

La banca no lo celebrará. Kelly advierte que esa oleada de reembolsos funcionará como un cheque stimulo encubierto. El consumidor recibirá el aguinaldo en primavera, gastará de golpe y el ciclo inflacionista se reanimará. El OCDE ya dibuja un IPC del 4,2 % para finales de 2026. La receta es la misma que en la pandemia: liquidez inyectada sin control.

Mientras, los aranceles a las importaciones –ahora legalizados bajo la Section 122 del Trade Act tras el varapalo del Supremo– seguirán subiendo la factura familiar. El Budget Lab de Yale calcula 2.400 dólares de sobrecoste medio por hogar en 2025. El efecto es regresivo: los que menos tienen destinan mayor parte de su sueldo a productos importados. La devolución fiscal les llegará tarde y mal.

Así que la ecuación es brutal: mayor devolución para los de siempre, más inflación para todos. Kelly resume la ironía en Bloomberg: «Dale a un consumidor americano un reembolso y lo gastará. Eso enciende la inflación otra vez». La moraleja: planifica ya tu declaración o la sorpresa de 2026 podría quedarse en un puñado de papel mojado.