El mercado se tambalea y los dividendos de 6,9 % vuelven a ser sexy

Mientras la fiebre de la IA pierde fuelle y la inflación se aferra como garrapata, los fondos de pensiones ya no miran a los 'growth' con ojitos de enamorado. Están en la cola de Enterprise Products Partners, Evergy y UPS para cobrar cheques cada trimestre durante la próxima década. Tres sectores, tres moats de hormigón y tres rentabilidades por encima del 5 % que no entienden de crisis.

El oleoducto que blinda su caja contra la inflación

Enterprise Products Partners mueve el 25 % del gas natural licuado que sale de EE. UU. y lo hace con contratos indexados: el 90 % incluye cláusulas de escalación que empujan los ingresos al alza cuando el IPC sube. Hace 27 años que reparte más cada año. Ahora rinde el 5,6 %, pero la cotización se ha inflado tanto que el 'yield' histórico se ha comprimido. El truco: endeudamiento al 98 % a tipo fijo y flujo de caja que ni la guerra de precios de 2020 logró rascar.

El dato que callan los analistas: cada nuevo proyecto de exportación de LNG que se autorice en la Costa del Golfo le añade entre 150 y 200 millones de dólares de Ebitda anual a Enterprise. La ley no lo permite, pero si fuera un banco prestaría a sí mismo.

El monopolio eléctrico que alimenta a los

El monopolio eléctrico que alimenta a los 'data centers' del futuro

Evergy no compite: sirve luz a 1,7 millones de clientes entre Kansas y Misuri que no pueden elegir otro cable. El 50 % de su generación ya es limpia y la administración estatal le regala incentivos fiscales a quien construya 'data centers' en su territorio. Resultado: cuatro megacentros de IA firmados en febrero y otro en la recámara. La compañía calcula que esos gigantes duplicarán su demanda de aquí a 2030.

La previsión interna habla de un crecimiento anual del beneficio por acción del 8 % desde 2028. Con 23 años seguidos subiendo el dividendo, el 3,4 % actual es solo la punta del iceberg. El accionista se lleva la luz, la factura y la alegría.

El gigante

El gigante 'marrón' que reparte paquetes y un 6,9 % de rentabilidad

UPS entregó 20,8 millones de paquetes al día en 2025 y aún así su cotización se desplomó un 30 % desde los máximos post-Covid. La culpa fue de la fuga de envíos de bajo margen que Amazon retiró para montar su propia red. Pero el convenio con el sindicato ya está amortizado y la compañía prevé que 2026 sea el año de inflexión: menos paquetes, pero más caros y con mejor margen. El negocio sanitario, por ejemplo, factura tres veces más por envío que el retail.

El free cash flow generado cubre la generosa distribución del 6,9 % con holgura. Si los directivos cumplen su guión, en 2035 el dividendo habrá crecido por encima de la inflación y el accionista habrá cobrado el equivalente a su inversión inicial solo en cupones. El riesgo geopolítico con Irán ya está descontado en el precio; la rentabilidad, no.

La rotación silenciosa ya está en marcha. Mientras los 'growth' se desinflan, estos tres mastodontes pagan por dormir tranquilos. En diez años el que no cobró dividendos habrá perdido dos veces: la primera cuando el mercado cayó, la segunda cuando se enteró de por qué.