El nasdaq 100 lleva 100 días sin máximos y el mercado contiene la respiración: la historia dicta que la próxima jugada es al alza

El índice que alberga a Apple, Microsoft y NVIDIA acaba de encadenar su centésima sesión consecutiva por debajo del récord. Pocos lo dicen en voz alta, pero el mercado tecnológico está en un punto de inflexión: no cae, pero no despega. El Nasdaq 100 cierra en 23.586 puntos, apenas un 9,91 % bajo el pico de octubre (26.182). Un margen que, según los archivos, suele ser el trampolín y no el abismo.

Un patrón que solo ha aparecido cinco veces desde 1985

Los analistas de The Kobeissi Letter han rastreado 41 años de cotizaciones y han encontrado apenas cinco episodios idénticos: 100 días sin tocar techo y una corrección contenida por debajo del 10 %. En todos ellos, doce meses después el índice terminó en verde. La ganancia media: 17 %. El win rate: 100 %. La muestra es pequeña, pero el mensaje es claro: cuando el tech se queda en stand by sin romper la articulación, la energía acumulada suele estallar al alza.

Los gestores de fondos lo intuyen. Las familias con más de un millón en cartera ya han empezado a mover fichas: aumentan la ponderación en QQQ —el ETF que replica el índice— y reducen liquidez. El vehículo acumula un -6,4 % en lo que va de año, pero en los últimos doce meses ha ganado un 19 %. La divergencia es el cebo: entra dinero que espera que la historia se repita.

El timing es el activo más escaso

El timing es el activo más escaso

El mercado no regala certezas; vende probabilidades. Y la probabilidad, ahora mismo, apunta a una reacción en el corto plazo. En los cinco casos anteriores, a los 30 días el Nasdaq 100 ya había recuperado terreno en cuatro ocasiones con un avance medio del 1,1 %. A los 60 días, la tasa de éxito se mantenía y la rentabilidad subía al 2,3 %. No son números desorbitados, pero bastan para cubrir el coste de oportunidad del cash y activar el efecto FOMO entre los rezagados.

La clave está en la composición del índice. Más del 50 % del peso se lo disputan siete nombres: Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Tesla y NVIDIA. Todas han publicado beneficios récord en los últimos trimestres, todas generan flujo de caja como nunca y, sin embargo, sus acciones llevan meses en rangos. Esa compresión técnica —que los chartistas llaman «triángulo»— tiende a resolver con violencia cuando estalla. El lado estadístico sugiere que la ruptura será al alza.

La trampa de creer que esta vez es diferente

Claro que hay riesgos. El yield del Treasury a 10 años sigue por encima del 4 %, la Fed no ha dicho su última palabra y la guerra comercial entre Washington y Pekín puede escalar. Pero los cinco precedentes también coexistieron con tensiones geopolíticas, crisis de deuda y recesiones locales. El dato que importa es el mismo: el índice acabó el año en números verdes. La excepción no es el entorno, es la paciencia del inversor.

El consejo de Monchi Sánchez es simple: si tu horizonte supera los doce meses, el momento para aumentar exposición al tech no es cuando el Nasdaq 100 bate récord; es cuando lleva cien días sin hacerlo y el drawdown es inferior al 10 %. La historia paga por repetirse, no por innovar. Y esta vez el guion apunta al alza con un ratio de acierto del 100 % desde que Ronald Reagan aterrizó en la Casa Blanca.