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El nasdaq se hunde 13% y yo sigo comprando: así se atrapa a los tiburones en plena bajada

La sangre en el parqué huele a pánico, pero también a oportunidad. Mientras el Nasdaq desploma otro 13% y el Vanguard Information Technology ETF (VGT) se deja 136 dólares por acción en cinco meses, yo repito la misma letanía que en 2008: comprar cuando las pantallas tiemblan. Ahora mismo, cada lote de VGT cuesta 665 dólares; en octubre valía 801. La diferencia no es una pérdida, es un descuento que el mercado regala a quienes leen entre líneas.

El truco está en el índice, no en el precio

El fondo agrupa 318 tecnológicas; el 44% del peso lo sostienen solo tres nombres: Nvidia, Apple y Microsoft. Críticos dirán que es concentración; yo lo llamo escudo: cuando el barco se hunde, prefiero estar en el primer piso con los capitanes que tienen caja para remar. El resto del fondo es un mosaico de semiconductores, software, cloud y ciberseguridad que actúa como colchón ante errores individuales. ¿Resultado? En 20 años ha capeado la Gran Recesión, el Covid y la debacle de 2022 y aún así entrega un retorno total del 1.550%. Traducción: 5.000 dólares en 2004 hoy valen 82.000.

¿La receta? Invertir igual cada mes, caiga quien caiga. Cuando el gráfico se tiñe de rojo, desactivo la app y pienso en flujos de caja, no en colores. La historia repite: tras cada corrección, los ingresos por suscripción de Microsoft vuelven a crecer, Nvidia vende más GPUs y Apple despliega otra camada de iPhones. El mercado premia la permanencia, castiga el timing.

El próximo capítulo ya está escrito

El próximo capítulo ya está escrito

Seguirán los titulares de desplome, los analistas recortarán estimaciones y alguien gritará 'recesión' en televisión. Perfecto. Cada vez que el Nasdaq retrocede más del 10%, el VGT reparte entradas más baratas para el siguiente ciclo. Yo ya tomé la mía. El resto del espectáculo es ruido de pasillo.