El oro se dispara: tregua en oriente medio desata euforia bursátil
La incertidumbre geopolítica ha dado un respiro, al menos temporal. El oro experimentó un repunte notable tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, una medida que ha sacudido los mercados financieros y ha provocado una ola de optimismo en Wall Street y Europa.
El oro, refugio en tiempos de calma relativa
El precio del metal precioso se disparó hasta superar los 4.850 dólares la onza, un incremento del 3,2% en apenas unas horas, sumándose a la subida del 1,2% de la sesión anterior. La intervención del presidente Trump, anunciada a través de redes sociales, sorprendió al mundo al suspender los bombardeos, a menos de dos horas de una amenaza apocalíptica. La condición clave: la reapertura del Estrecho de Ormuz, un punto vital para el comercio energético global.
Pero hay un detalle que no debe pasarse por alto: la fragilidad de este acuerdo. Si bien Irán ha mostrado una disposición a permitir el tránsito seguro por el estrecho durante ese período, la historia reciente nos recuerda que las treguas en la región suelen ser efímeras. La volatilidad podría volver a intensificarse si las negociaciones se estancan.
El impacto en los mercados ha sido inmediato y contundente. El petróleo se desplomó por debajo de los 100 dólares el barril, mientras que el dólar también cedió terreno, lo que impulsó aún más el precio del oro, cotizado en la divisa estadounidense. Los futuros de las acciones de Wall Street se dispararon en más de un 2,5%, y el índice Stoxx 600 europeo experimentó un rally del 3,8%, el mayor desde abril del año pasado. Incluso el índice bursátil de Asia-Pacífico saltó un 5,1%, alcanzando máximos de cinco semanas.
La relación entre oro y mercados bursátiles durante este conflicto ha sido peculiar: tradicionalmente, el oro se considera un refugio seguro en tiempos de turbulencia, pero la necesidad de cubrir pérdidas en otros activos ha limitado su atractivo. El precio del oro ha caído cerca del 9% desde el inicio del conflicto a finales de febrero, pero la reciente recuperación se ha visto impulsada por las esperanzas de un alto el fuego y por la expectativa de una desaceleración del crecimiento económico global, que podría frenar los aumentos de las tasas de interés.
Los bonos gubernamentales europeos y estadounidenses también se han beneficiado del alivio en los precios de la energía, lo que ha reavivado las expectativas de recortes en las tasas de interés por parte de los bancos centrales. Como activo que no genera intereses, el oro suele beneficiarse de un entorno de tipos de interés más bajos.
“En el corto plazo, el oro sigue siendo muy sensible a los acontecimientos políticos”, advierte Ahmad Assiri, estratega de Pepperstone Group Ltd. “El actual alto el fuego ofrece un respiro, pero es condicional y frágil. Cualquier signo de ruptura, especialmente en torno al Estrecho de Ormuz, probablemente reintroducirá la volatilidad y el riesgo a la baja.”
El oro subió un 2% hasta los 4.799,55 dólares la onza a las 10:32 a.m. en Londres. La plata se disparó un 5,4%, mientras que el platino y el paladio también experimentaron fuertes subidas. El índice Bloomberg Dollar Spot, que mide la fortaleza del dólar, se desplomó un 0,8%.

¿Un respiro o una calma tensa?
La cifra habla por sí sola: el oro ha experimentado una corrección importante en las últimas semanas, pero este repunte refleja un cambio en la percepción del riesgo, no un cambio de régimen completo. El mercado está descontando una menor probabilidad de una interrupción prolongada del suministro energético, pero aún mantiene una prima considerable con respecto a la situación anterior al conflicto. El futuro inmediato dependerá de la estabilidad de la tregua y, sobre todo, de la capacidad de las partes para evitar una escalada que ponga en peligro el flujo vital del Estrecho de Ormuz. La danza de las tensiones geopolíticas continúa.
