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El petróleo dispara el miedo: asia se hunde y el mundo teme recesión

Los mercados asiáticos amanecieron en rojo intenso. El Nikkei se dejó un 3,4% en la apertura y acumula ya un desplome del 13% en marzo. En Seúl, el Kospi cedió otro 3%. Shanghai, más contenida, se rindió un 0,2%. La culpa no es el virus, ni la Fed, ni un banco en apuros. Es el Estrecho de Ormuz, que sigue cerrado como una hermetica tapa de conservas y encarece todo lo que toca.

El petróleo gana 59% en un mes y ya huele a 1990

El Brent se dispara a 114,90 dólares, su rally mensual más bestial desde la invasión de Kuwait. El crudo estadounidense ya vale 101,39 dólares. Detrás, la promesa de Trump de tomar la isla Kharg, el puerto de exportación de Irán, y la réplica de Teherán: misiles y drones contra Israel. Pakistán ofrece mediar, pero en la City creen que la guerra se alargará hasta junio, mínimo.

El Strait choke —como lo llaman los brokers londinenses— no solo sofoca el crudo. Fertilizantes, plásticos, aluminio y el combustible de aviones y barcos se cotizan como si el mundo fuera a acabarse el mes que viene. Asia, que importa más del 70% de su energía desde el Golfo, paga la factura con inflación y recesión a la vuelta de la esquina.

La fed ya no recorta: el mercado la ve subir tipos este año

La fed ya no recorta: el mercado la ve subir tipos este año

Hace treinta días los futuros descontaban medio punto de recorte. Ahora le añaden 12 puntos básicos de subida. Powell habla hoy y los datos de empleo del viernes se antojan un test de estrés. Se espera que la economía creara solo 55.000 empleos en marzo tras perder 92.000 en febrero. El desempleo se mantiene en el 4,4%, pero la sensación es que el parón está más cerca que la fiesta.

En Europa, la inflación se dispara al 2,7% anual, dos enteros por encima de febrero. La deuda soberana sangra: el bono a 10 años de EEUU cierra marzo en 4,407%, 44 puntos arriba en treinta días. El Bund alemán y el BTP italiano siguen el mismo camino, mientras los gobiernos prometen más gasto militar y subsidios al kWh.

El yen cruza 160 y el oro se queda mudo

El dólar se toma un respiro frente al yen tras rozar el 160, nivel que obligó al BoJ a intervenir en julio pasado. Tokio advierte que volverá a vender divisas si el carry trade se desmadra. El euro se estanca en 1,1513 y el franco suizo se comporta como el escondite de quienes ya ven la recesión pintada en las paredes.

Curiosamente, el oro se queda plano en 4.493 dólares la onza. Ni refugio, ni cobertura. El metal parece aturdido por la velocidad del desastre o, quizá, por la certeza de que los bancos centrales volverán a subir tipos hasta que algo reviente.

El mensaje es brutal: cuanto más dure el bloqueo de Ormuz, más rápido se vacían los inventarios globales. JPMorgan dibuja un escenario de 150 dólares por barril si el cierre se alarga un mes más. La regla es vieja: cuando el petróleo se dispara, la economía se desploma. Y esta vez el disparo apunta a Asia, que ya se tambalea.