El petróleo dispara la gasolina y six flags se hunde: 6% en una sesión

Six Flags cerró en 16,61 dólares, un desplome del 6,05 % en la jornada más agresiva del año. La culpa no fue un balance ni un recorte de guidance: fue el surtidor. El barril Brent se disparó otro 4 % tras los bombardeos en el Golfo y la gasolina ya cuesta en EEUU lo mismo que hace ocho meses. Para una cadena de parques que vive de que el cliente agarre el coche el viernes por la tarde, cada céntimo extra en el litro es un visitante menos.

Gasolina a 4 dólares y viajes cancelados

El modelo de negocio de Six Flags es tan simple como frágil: 80 % de sus ingresos provienen de parques ubicados a menos de 150 km de grandes núcleos urbanos. No vende billetes de avión ni hoteles; vende un viaje de ida y vuelta en coche que, de la noche a la mañana, encarece 30 dólares por familia. Lo que nadie cuenta es que el presupuesto promedio de un día en los parques ronda los 180 dólares; si el tanque se come la sexta parte, la excusa para quedarse en casa aparece sola.

El efecto derrame no se hizo esperar. A las 11 a.m. los volúmenes ya duplicaban la media mensual y los vendedores copaban el libro. El título tocó mínimos de 16,43 dólares, a tiro de su soporte anual de 12,51. El margen bruto, apenas del 20 %, no da tregua: cada visitante que se pierde hay que cubrirlo con menos despilfarro y más merchandising, la parte más endeble de la ecuación.

Recesión a la vuelta de la montaña rusa

Recesión a la vuelta de la montaña rusa

La historia no termina en el surtidor. El petróleo caro trae inflación y la inflación trae despidos. El consumidor ya aprieta el grifo del ocio ante el primer indicio de desaceleración: en las últimas semanas las reservas hoteleras en Florida han bajado un 8 % interanual, según STR, y las agencias de viajes reportan cancelaciones de última hora. Six Flags no da previsiones trimestrales, pero los analistas de Wedbush acaban de recortar sus estimaciones de Ebitda en un 12 % para 2025. La deuda neta, 2.400 millones, no perdona ni un trimestre flojo.

La Casa Blanca insinúa un acercamiento a Irán, lo que podría frenar la escalada. Pero en el mercado no hay apuestas: los contratos de futuros sobre el crudo siguen descontando 90 dólares por barril hasta diciembre. Si la diplomacia falla, la siguiente parada para Six Flags es el doble dígito rojo.

El parque abre en abril y los bonos de temporada ya se venden. La pregunta que se hacen los inversores es si habrá alguien dispuesto a conducir hasta la puerta. Hoy la respuesta se negocia en 16 dólares y bajando.