First solar: ¿oportunidad o trampa en el sector solar?
La cotizada First Solar (FSLR) ha experimentado un notable ascenso en bolsa, pero un análisis reciente cuestiona si este impulso es sostenible. Antoni Nabzdyk, a través de su Substack Monopolistic Investor, plantea serias dudas sobre la solidez a largo plazo del negocio, desvelando una serie de factores que podrían erosionar el valor de la empresa.
El debate sobre la sostenibilidad de los márgenes
First Solar, que cotiza actualmente alrededor de los 190 dólares, ha visto cómo sus beneficios se han visto impulsados en parte por las favorables condiciones regulatorias, como la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) en Estados Unidos. Sin embargo, Nabzdyk argumenta que estos beneficios son, en gran medida, temporales y dependen de factores externos que podrían cambiar rápidamente. La empresa, a pesar de un crecimiento del 80% en ingresos durante el tercer trimestre de 2023, ha experimentado una notable compresión de los márgenes brutos, un síntoma de debilidad estructural en su modelo de negocio.
El análisis profundiza en la exposición de First Solar a las fluctuaciones de los precios de las materias primas, una vulnerabilidad inherente a cualquier fabricante de paneles solares. Además, la concentración geográfica de sus operaciones en Estados Unidos la hace susceptible a cambios en las políticas comerciales y a la competencia de paneles chinos, que dominan el mercado por precio. La reciente caída del 14% en la demanda de nuevos pedidos en 2024, en comparación con 2023, es un indicio preocupante de que el crecimiento podría estar perdiendo fuelle.

¿Una valoración inflada?
Aunque el mercado parece haber incorporado expectativas de crecimiento elevadas en la valoración de First Solar, Nabzdyk sugiere que los riesgos a la baja podrían estar siendo subestimados. La empresa opera en un sector altamente competitivo, donde los márgenes son estrechos y la volatilidad es la norma. El flujo de caja libre, impulsado artificialmente por los créditos del IRA, no refleja una capacidad robusta de generación de efectivo a largo plazo.
Es cierto que, desde que Inversión Jota cubrió la empresa en marzo de 2023, el precio de las acciones ha subido aproximadamente un 39,73%, gracias a un análisis previo que destacaba su fuerte desempeño financiero y las favorables condiciones regulatorias. Pero la perspectiva de Nabzdyk nos obliga a reconsiderar esa visión optimista.
Los fondos de cobertura parecen menos entusiastas que antes: el número de fondos que mantienen acciones de FSLR ha disminuido de 67 a 79 en el último trimestre.
Mientras que algunos inversores se centran en el potencial de las acciones de inteligencia artificial, nosotros mantenemos la convicción de que existen oportunidades más prometedoras en ese sector, con un potencial de crecimiento aún mayor y un riesgo relativamente menor. Un informe reciente destaca una acción de IA infravalorada con un potencial de crecimiento del 10.000%, una cifra que supera con creces las expectativas para First Solar.
En definitiva, First Solar se presenta como un jugador del sector solar con un modelo de negocio vulnerable a las fluctuaciones del mercado y a los cambios regulatorios. La empresa, aunque con una ejecución impecable, carece de la predictibilidad necesaria para atraer a inversores que buscan retornos estables a largo plazo. El atractivo para el inversor se desvanece ante la sombra de un sector dominado por la competencia de precios y la dependencia de políticas gubernamentales.
