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Gamestop apuesta 315 m$ a que el bitcoin no se dispara y le presta sus monedas a coinbase

GameStop ha convertido sus 4.709 bitcoins —ahora 315 millones de dólares— en una ficha de póker que ha empujado al centro de la mesa. La compañía apenas conserva un BTC en propiedad; el resto está atrapado en una maraña de contratos de opciones con Coinbase Prime que le reportan una prima… siempre que el precio no despegue.

De activo intangible a simple derecho de cobro

El cambio contable es más que una anécdota. Al reconvertir el bitcoin en un receivable, GameStop acepta que los beneficios —y los dolores— de la volatilidad ya no pasarán por su cuenta de resultados. El contrato de covered call vende el derecho a que un tercero compre esos BTC a un precio fijado de antemano; si el mercado lo supera, la compañía entrega las monedas y se queda con la prima. Si no, las recupera más un rendimiento extra. Es decir: GameStop cobra por apostar a la mediocridad del bitcoin.

Pero hay un detalle que el anuncio oficial susurra entre líneas: Coinbase puede rehipotecar, mezclar o vender esos bitcoins sin pedir permiso. La forma legal dice “colateral”; la realidad, que el exchange puede inyectar esa pila de monedas en cualquier operación de mercado. GameStop no ha vendido, pero el bitcoin ya no duerme en sus frías billeteras.

500 M$ que se derriten bajo los 70.000 $

500 M$ que se derriten bajo los 70.000 $

La historia comenzó en mayo pasado cuando la empresa recaudó 1.500 M$ en convertible notes y decidió que el mejor refugio era el criptoactivo por excelencia. Compró cerca de 500 M$ en BTC cuando la cotización rondaba los 95.000 $. Desde entonces ha perdido 37 % de su valor nominal y, con él, parte del entusiasso inversor.

La caída de precios ha convertido a muchas treasury companies en zonas de guerra. Desde febrero el bitcoin lucha por mantenerse sobre los 70.000 $ y hoy se negocia en 67.000 $, un 23 % por debajo de la apertura del año. GameStop, que admiró la hoja de ruta de MicroStrategy, ahora imita su apetito por el riesgo… pero con una cobertura que delata nervios.

Ryan cohen busca una “oportunidad más atractiva”

Ryan Cohen, CEO de GameStop, posó hace meses junto a Michael Saylor, el evangelista corporativo del bitcoin. La fotografía parecía un aval; la realidad, un paréntesis. En febrero, cuando CNBC le preguntó por la posible venta del tesoro cripto, Cohen esquivó la pregunta y prometió que hay movimientos “mucho más atractivos que el propio bitcoin”. Nadie sabe si se refiere a adquisiciones, expansiones o simplemente a una retirada ordenada.

Mientras tanto, los inversores deben vigilar dos variables: la prima que GameStop embolsa por los contratos y el strike de las opciones, dato que la empresa no ha hecho público. Si el bitcoin despega, la compañía entregará las monedas y se quedará fuera de la subida. Si el mercado se estanca, sumará ingresos y mantendrá la posición. La jugada es rentable… mientras la volatilidad duerma.

GameStop ha pasado de ser el chico rebelde de Wall Street a apostar al fútbol de las finanzas tradicionales: mucha estrategia, poco balón y el peligro de un golpe en propia puerta. La próxima vez que alguien pregunte por el riesgo del bitcoin, la respuesta puede estar en un contrato de opciones que ya no controla.