General motors: el giro tecnológico que podría disparar sus beneficios
General Motors (GM) ha estado desafiando las expectativas de Wall Street, y no solo por sus exitosos modelos de camionetas y SUV. La compañía se encuentra en medio de una transformación profunda, impulsada por el software y los servicios de suscripción, que podría redefinir su rentabilidad y catapultarla a nuevas alturas. ¿Es este el momento de apostar por el fabricante de Detroit?
Un cambio de paradigma en la industria automotriz
La industria automotriz tradicionalmente se ha caracterizado por márgenes ajustados y una intensa necesidad de capital. Sin embargo, GM está liderando el cambio, especialmente con su enfoque en las marcas de lujo y los servicios conectados. Su plataforma OnStar y Super Cruise, por ejemplo, están generando ingresos significativos y se espera que continúen creciendo exponencialmente.
Este año, GM proyecta obtener 3.100 millones de dólares en ingresos realizados y 7.500 millones de dólares en ingresos diferidos de OnStar y Super Cruise, una cifra notablemente superior a los 1.700 millones de dólares en ingresos realizados y 200 millones en ingresos diferidos de 2020. La clave está en la creciente complejidad de los vehículos modernos, equipados con sensores, ordenadores y sistemas de infoentretenimiento que requieren suscripciones para su funcionamiento.
Como afirmó el director financiero de GM, Paul Jacobson, durante el Global Automotive Summit de Bank of America, “Estos márgenes, similares a los del software, que provienen del negocio conectado, pueden impulsar y, con el tiempo, incluso superar los del negocio de venta de vehículos, que ya es considerablemente fuerte”.

El reto de la fatiga de suscripciones y la estrategia a largo plazo
Pero no todo es color de rosa. El auge de las suscripciones en diversas áreas de la vida, desde la entrega de alimentos hasta las plataformas de streaming, ha generado una creciente fatiga en los consumidores. GM parece consciente de este problema y está adoptando una estrategia a largo plazo, ofreciendo suscripciones de larga duración con la compra de vehículos, incluyendo una suscripción básica de ocho años a OnStar y tres años a Super Cruise a partir del modelo de 2025.
En lugar de ofrecer pruebas gratuitas cortas, GM busca que los usuarios se familiaricen con los servicios y los mantengan a largo plazo, o que los elijan directamente en su próxima compra. Un tercio de los clientes con suscripciones básicas a OnStar ya están actualizando a funciones adicionales, y al menos el 30% de las suscripciones de Super Cruise están siendo renovadas en 2025. Estos datos reflejan la creciente aceptación de los servicios conectados por parte de los consumidores.

Un futuro con márgenes más atractivos
La transformación de GM hacia un modelo de negocio basado en software y suscripciones tiene el potencial de transformar significativamente sus márgenes. En la última década, GM ha promediado un margen bruto de poco más del 16%, mientras que los servicios de software suelen alcanzar márgenes cercanos al 70%. Si GM logra implementar su estrategia con éxito, su margen bruto podría aumentar considerablemente en el futuro.
La clave del éxito reside en la paciencia. Se necesitará tiempo para que millones de vehículos equipados con estas suscripciones llenen las carreteras. Sin embargo, una década a partir de ahora, la rentabilidad de GM podría ser mucho más atractiva, recompensando a los inversores que hayan apostado por la compañía.
El analista de The Motley Fool, Daniel Miller, aunque reconoce el potencial de GM, no la incluyó en su lista de las 10 mejores acciones para comprar en este momento. Sin embargo, la historia de empresas como Netflix y Nvidia, que sí figuraron en listas anteriores, demuestra el potencial de recompensas a largo plazo para los inversores con visión de futuro.
En definitiva, GM está apostando por un futuro donde el software y los servicios de suscripción se conviertan en una fuente fundamental de ingresos y rentabilidad, transformando la industria automotriz tal como la conocemos. El camino es largo, pero la dirección es clara.