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Goldman sachs cuestiona el precio de nvidia: ¿exceso de optimismo?

La estrella tecnológica Nvidia, cuyo ascenso ha sido meteórico, enfrenta ahora un escrutinio inesperado. Goldman Sachs ha emitido un informe que levanta ampollas en el mercado, señalando una desconexión notable entre el precio de la acción y sus recientes resultados. La pregunta que se cierne sobre Wall Street es si el mercado está exagerando la corrección de Nvidia, o si de verdad estamos ante una oportunidad de compra.

La prima de nvidia desaparece tras más de una década

La prima de nvidia desaparece tras más de una década

Durante más de 13 años, Nvidia ha gozado de una valoración superior a la del S&P 500, un reflejo de su crecimiento explosivo y su posición dominante en el mercado de la inteligencia artificial. Pero esa primización ha terminado. Actualmente, la acción de Nvidia cotiza a un múltiplo de beneficios futuros (forward P/E) de 19,7, mientras que el índice S&P 500 se sitúa en 20,3. Una diferencia mínima en cifras absolutas, pero sí significativa en términos históricos. La postura de Goldman Sachs es clara: “Existe una desconexión entre el crecimiento de Nvidia y su valoración actual.”

La empresa, a pesar de este ajuste, ha presentado resultados espectaculares. En el último trimestre, los ingresos alcanzaron los 68.100 millones de dólares, un aumento del 73% interanual. Los ingresos del centro de datos, el motor del crecimiento de Nvidia, se dispararon un 75%, llegando a los 62.300 millones de dólares. La cifra anual de ingresos se estableció en 215.900 millones de dólares. ¿Cómo justificar que una compañía con este desempeño esté cotizando a la par que el promedio del S&P 500?

Lo que nadie cuenta es que la presión sobre la valoración de Nvidia no se debe a un deterioro en su negocio, sino a un reajuste más amplio en las valoraciones de las empresas tecnológicas de alto crecimiento. El P/E sectorial ha caído hasta las 21 veces, el nivel más bajo en tres años, a pesar de que las expectativas de crecimiento de beneficios siguen siendo elevadas. Pero hay factores externos que complican el panorama: las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, el aumento de los tipos de interés, y las restricciones a las exportaciones a China.

Pero el panorama no es tan sombrío. Según Wolfe Research, los “Rubin Ultra Pods” de Nvidia representan un modelo para los centros de datos de IA generativa. Y Goldman Sachs mantiene su objetivo de precio en 250 dólares por acción. La propia Nvidia, por su parte, ha revelado que ya tiene 1 billón de dólares en pedidos para sus chips Blackwell y Vera Rubin para finales de 2027, una cifra que se ha duplicado en un año.

La próxima presentación de resultados, programada para el 27 de mayo de 2026, será crucial. Si Nvidia cumple con su previsión de ingresos de 78 mil millones de dólares y la eleva nuevamente en mayo, la justificación para su actual valoración en línea con el S&P 500 se volverá cada vez más difícil de mantener.

El mercado está enviando una señal clara. La pregunta que deben hacerse los inversores es si están dispuestos a ignorar las señales macroeconómicas y apostar por la solidez fundamental de Nvidia, o si la corrección de la acción es solo el principio.