Google aprieta el acelerador en ia: ¿la clave para un billonario?
La carrera por dominar la inteligencia artificial ha encontrado una nueva favorita: Alphabet, la empresa matriz de Google. Y lo que es más interesante, las acciones se encuentran en una posición ventajosa, retrocediendo desde sus máximos y ofreciendo una oportunidad de compra atractiva para los inversores a largo plazo.
Google: un imperio digital con un fuerte agarre
Si solo pudiera elegir una acción de IA para comprar y mantener a largo plazo, sería Alphabet (NASDAQ: GOOGL) (NASDAQ: GOOG). La compañía no solo es la reina indiscutible de la búsqueda en internet, con un dominio del 90% del mercado, sino que ha construido un muro defensivo formidable alrededor de este negocio, gracias a su tecnología, pero también a una red de distribución de poder inigualable. Pensemos en Chrome, el navegador más utilizado del mundo, y Android, el sistema operativo para smartphones que también lidera con una cuota de mercado cercana al 70%. Y no olvidemos el acuerdo de búsqueda con Apple, que convierte a Google en la puerta de enlace de facto a la red.
La irrupción de los chatbots de IA generó, comprensiblemente, cierta inquietud en el mercado. Sin embargo, Alphabet reaccionó con rapidez, desarrollando su propio modelo de IA de primer nivel, Gemini. Su aplicación de IA independiente está ganando terreno sobre ChatGPT en el mercado de consumo, y OpenAI, por su parte, parece haber perdido interés en esta área, debido a las dificultades para monetizar su producto. La capacidad de Alphabet para integrar Gemini en Google Search y otros productos, sumada a su vastísima red publicitaria, le otorga una ventaja competitiva que será difícil de superar.
Lo que nadie cuenta es que Alphabet no solo utiliza Gemini, sino que también ha desarrollado sus propios chips de IA personalizados, las Unidades de Procesamiento Tensorial (TPUs). Estas unidades, en desarrollo durante más de una década, han sido integradas a lo largo de toda la pila de hardware y software de la empresa, generando una ventaja de costes estructural significativa. La inversión de Alphabet en infraestructura de IA este año, aunque pueda no gustar a algunos analistas a corto plazo, es una decisión inteligente, impulsada precisamente por esa ventaja de costes. Y la empresa acaba de revelar un algoritmo de compresión de memoria de IA que podría reducir aún más los costes asociados al almacenamiento de datos.
Con apenas 5.000 dólares, podrías adquirir alrededor de 18 acciones de una empresa que está en la primera línea de la revolución de la IA.
Mientras otros se centran en Nvidia e Intel, un informe reciente identifica a una empresa menos conocida, una “monopolio indispensable”, como la proveedora de la tecnología crucial que ambas necesitan. Un detalle a tener en cuenta.
Si consideramos las ventajas estratégicas que Alphabet ha creado para sí misma, y el inmenso potencial que ofrece tanto en el ámbito de la búsqueda potenciada por la IA como en la computación en la nube, mi recomendación es clara: Alphabet es la acción de IA que debería estar en tu cartera.

¿El primer billonario del mundo saldrá de silicon valley?
El mercado bursátil, como siempre, es impredecible. La estrategia de la Motley Fool Stock Advisor, por ejemplo, ha identificado otras 10 acciones que consideran más prometedoras que Alphabet en este momento. Sin embargo, su historial habla por sí solo: Netflix en 2004 generó un retorno del 503.861% con una inversión inicial de 1.000 dólares, y Nvidia en 2005 un retorno de 1.026.987% con la misma inversión. La media total de sus recomendaciones se sitúa en un impresionante 884%, superando ampliamente al S&P 500.
El tiempo dirá si la apuesta de Alphabet por la IA se materializa en un crecimiento exponencial. Pero una cosa es segura: las bases están sentadas, y la empresa está posicionada de manera única para capitalizar este cambio tecnológico. El futuro de la búsqueda, la publicidad y la computación en la nube podría estar, literalmente, en manos de Google.