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Honeywell despega: spin-off aeroespacial y alianza ia encienden sus títulos

BMO Capital apuntala a Honeywell con un precio objetivo de 273 dólares y recomendación de «outperform». La razón: la escisión de su división Aeroespacial en los próximos tres a seis meses podría liberar valor que el mercado sigue ignorando. El analista Michael Goldie asegura que los múltiplos no reflejan la caja que genera la unidad de Defensa ni la transformación silenciosa del resto del conglomerado.

El spin-off que nadie había descontado

La clave no está solo en desprenderse de activos. Goldie ve en la revisión estratégica del negocio de Almacenes y Productividad un catalizdor extra: ventas parciales, joint ventures o salida bursátil. La operación sumaría flexibilidad de balance y devolvería capital a accionistas antes de que acabe el año.

El mismo 26 de marzo la compañía firmó un acuerdo con Rhombus para integrar videovigilancia basada en inteligencia artificial dentro de su plataforma cloud de seguridad. El mensaje de Billal Hammoud, CEO de Building Automation, deja claro el rumbo: confiar en software recurrente y márgenes altos en lugar de solo vender hardware.

Quantinuum, la apuesta cuántica que no cuela del todo

Quantinuum, la apuesta cuántica que no cuela del todo

Sí, Honeywell aparece en casi todas las listas de «acciones de computación cuántica», pero la realidad es que Quantinuum sigue siendo una pequeña división de investigación sin ventas relevantes. Su valor reside en la opción que representa, no en los ingresos actuales. El mercado, por ahora, valora la opción a cero.

El flujo de caja viene de la electrónica industrial, los sensores de aviónica y los sistemas de control para edificios. Ahí radica el 80 % del margen operativo y la razón por la que el dividendo crece cada año desde 2010. La cuántica es marketing; el spin-off, dinero real.

Con un PER 2025 de 19×, Honeywell cotiza dos puntos por debajo de su promedio de cinco años. Si el desmembramiento se confirma y el mercado reaplica la prima aeroespacial que disfrutan RTX o Lockheed, el upside ronda el 20 % sin necesidad de que la economía despegue. No está mal en un escenario de tipos altos y desaceleración industrial.