Hormuz al rojo vivo: goldman eleva las previsiones de precio del petróleo a medida que el estrecho se congela

El precio del petróleo se prepara para un salto significativo, según Goldman Sachs, impulsado por la creciente amenaza de un bloqueo total del Estrecho de Hormuz. La situación, exacerbada por la creciente tensión geopolítica, ha provocado una caída sin precedentes en los inventarios globales, sacudiendo los cimientos del mercado energético.

Una crisis en el corazón del comercio petrolero

La amenaza latente que se cierne sobre el Estrecho de Hormuz, un punto crucial para el suministro mundial de petróleo, ha encendido las alarmas en Wall Street. Goldman Sachs ha revisado al alza sus previsiones, anticipando un promedio de 90 dólares el barril de Brent para el cuarto trimestre, un incremento de casi 30 dólares con respecto a su estimación anterior.

La situación, según analistas liderados por Daan Struyven y Yulia Zhestkova Grigsby, es “extrema” y exige una mayor demanda para compensar las pérdidas de producción del Golfo Pérsico. Se estima que la interrupción del tránsito –estimada en 14.5 millones de barriles diarios– está provocando una caída de los inventarios globales a niveles récord, entre 11 y 12 millones de barriles por día.

El precio del petróleo en la mira

El precio del petróleo en la mira

La escalada de tensiones en la región ha contribuido a un notable repunte en el precio del crudo, casi un 50% desde finales de febrero. Este incremento, sin embargo, podría ser solo el principio. Goldman Sachs anticipa un déficit de 9.6 millones de barriles diarios este trimestre, un contraste marcado con el excedente de la pasada anualidad. La firma advierte sobre riesgos económicos sin precedentes, exacerbados por la posibilidad de que los precios del petróleo continúen subiendo y por la escasez de productos refinados.

Un mercado en agitación

Morgan Stanley ha cuantificado las pérdidas de exportación del Golfo Pérsico en 14.2 millones de barriles diarios, estimando una caída de los inventarios globales de 4.8 millones de barriles por día. El mercado, atrapado entre la realidad de un cierre casi total y la esperanza de una rápida normalización, se encuentra en un estado de incertidumbre palpable. La situación, según se describe, se presenta en dos estados simultáneos: bloqueado para la mayoría, pero no completamente cerrado, con la expectativa constante de una apertura que, hasta el momento, no se vislumbra.

Más allá del precio: la inestabilidad en juego

La situación no se limita al precio del barril. La incertidumbre en torno al Estrecho de Hormuz amenaza con desestabilizar la economía global, intensificando la inflación y frenando el crecimiento. La economía se enfrenta a un escenario de riesgos significativamente mayores de lo previsto, impulsados por la posibilidad de una subida considerable de los precios del petróleo, la escasez de productos refinados y la magnitud de la interrupción del suministro.