Iamgold despierta: el oro la impulsa 5 % y los números ya no dan asco
La fiebre del metal dorado sacudió la timidez de IAMGOLD. El viernes, mientras Teherán y Tel Aviv jugaban al fuego, los inversores buscaron refugio en lingotes y la minera canadiense se subió al 4,91 % hasta los 17,74 dólares. Un salto que huele a pánico ajeno y a cuenta bancaria propia.
La guerra que paga dividendos
El oro subió más de un 2 % en apenas horas. La plata lo imitó. Y las mineras, claro, se apuntaron al pelotón. Equinox, First Majestic, Coeur y Hecla corrieron juntas, pero IAMGOLD fue la que más brincó. La razón: un combo de miedo geopolítico y números que, por primera vez en años, no hacen llorar.
Lo que nadie cuenta es que, detrás del brillo del metal, hay una mina en Burkina Faso que ya da beneficios. La Côte Gold, en Ontario, empezó a sangrar oro en 2024 y los ingresos se dispararon: 2.852 millones de dólares, un 75 % más que el año anterior. El cuarto trimestre fue un festín: 1.088 millones de ingresos y un beneficio neto de 406 millones, cuatro veces más que en 2023.

La herida que aún sangra
Pero hay un detalle: el beneficio anual total bajó un 18,9 %, hasta 664 millones. La culpa la tiene la guerra civil de Burkina Faso, que encarece la seguridad y aprieta los márgenes. La empresa lo achaca a “costes excepcionales”, pero los analistas lo llaman por su nombre: riesgo país.
El mercado, por ahora, perdona. El oro está en máximos y IAMGOLD tiene deuda controlada: 420 millones, menos de un año de flujo de caja. Si los precios se mantienen por encima de 2.300 el lingote, la compañía podría sanear su balance antes de que acabe 2025.

El truco de la salsa bursátil
La acción cotiza a 7 veces beneficios futuros, una ganga si se compara con Newmont (12) o Barrick (14). Pero la clave no es el múltiple: es el apalancamiento. Cada dólar que sube el oro se multiplica por tres en el resultado de IAMGOLD. Y el oro, hoy, huele a pólvora.
Los fondos de cobertura ya se posicionaron. Marshall Wace duplicó su paquete en el último trimestre. Millennium entró con 2,3 millones de títulos. El mensaje es claro: la historia no es la mina, es el metal. Y el metal depende de un presidente que tuitea y de un general que dispara.
Cierre: IAMGOLD no es una inversión romántica. Es una apuesta de casino con casco amarillo. Si la paz llega, el oro cae y la acción vuelve a los 10 dólares. Si la guerra se alarga, 25 dólares es techo de cristal. La cifra habla por sí sola: 66 % del valor de la empresa en bolsa desapareció entre 2011 y 2023. Recuperar el terreno perdido solo cuesta un conflicto. Y los conflictos, desgraciadamente, sobran.
