Inversores, ¿hacia el exterior? vanguard advierte sobre la sobrediversificación
Ante las elevadas valoraciones de las acciones tecnológicas estadounidenses, y buscando ampliar sus carteras más allá de las fronteras norteamericanas, un número creciente de inversores está mostrando interés en las acciones internacionales. La estrategia, respaldada por recientes análisis de Vanguard, podría ser una vía para diversificar y acceder a nuevas oportunidades de crecimiento.

El atractivo de los mercados emergentes fuera de ee.uu.
La investigación de Vanguard proyecta que los mercados desarrollados fuera de Estados Unidos podrían convertirse en algunas de las mejores oportunidades de inversión en los próximos años. Para ello, el bufte sugiere invertir en ETFs enfocados en dividendos, como el Vanguard International Dividend Appreciation ETF (VIGI). Este fondo, con 343 acciones de 24 países, se centra en empresas con un historial de crecimiento de dividendos, y actualmente cotiza en 94.43 dólares.
Sin embargo, la realidad es que, a pesar del reciente optimismo inversor, el rendimiento histórico de VIGI ha sido discreto. En los últimos 10 años, ha generado un promedio anual de 8.1%, mientras que en los últimos cinco años se sitúa en 4.9%. Aunque en el último año ha alcanzado un 9.4%, esto sigue lejos de superar el rendimiento del S&P 500.
El fondo, con un ratio de gastos del 0.07%, ofrece una rentabilidad por dividendo del 2.13%, inferior a la de otros fondos indexados de dividendos. La composición del portafolio revela una fuerte concentración en Japón (30.9%), Canadá (23%), Suiza (14.4%), Alemania (5.5%) y el Reino Unido (5.6%), con solo un 5.1% invertido en mercados emergentes. Las principales tenencias incluyen instituciones financieras como Royal Bank of Canada (4.47%), gigantes del consumo como Nestlé (3.8%) y las compañías farmacéuticas suizas Novartis (3.55%) y Roche Holding AG (3.39%), así como empresas tecnológicas alemanas como SAP (3.3%) y japonesa Hitachi (2.6%).
Si bien VIGI puede ser una herramienta para construir un portafolio diversificado y orientado a dividendos, los inversores deben ser conscientes de sus riesgos. Su rendimiento a largo plazo ha sido inferior al del S&P 500, y su alta concentración geográfica podría limitar su potencial de crecimiento. Alternativas como el Vanguard International High Dividend Yield ETF (VYMI) podrían ofrecer una mayor diversificación y un rendimiento más atractivo.
En definitiva, la decisión de invertir en VIGI dependerá de la visión del inversor sobre el potencial de los mercados globales y su apetito por el riesgo. Pero, en mi opinión, y sin tener una recomendación directa, es prudente considerar otras opciones que ofrezcan una mayor exposición a mercados diversificados y con un perfil de riesgo más equilibrado.
