Jim cramer se desmelena con cardinal health: 'cómpralo sin piedad'
Jim Cramer acaba de cargar las baterías sobre Cardinal Health y no le tembló el pulso: mandó a sus televidentes a comprar agresivamente tras una caída que él considera regalo. La cotización se desplomó en los últimos días, pero el gurú de CNBC ve en la sangre en la calle una oportunidad de oro.
Cramer carga contra el miedo: 'no hay nada podrido en cardinal'
El gestor del fondo charitable de la cadena ya había empezado a acumular acciones demasiado pronto, lo reconoce. Pero tras conversar de nuevo con Jason Hollar, el CEO, decidió redoblar la apuesta este mismo martes. ¿Motivo? La reciente compra del negocio de urología le parece un punto de inflexión que el mercado no está tarifando.
La frase que encendó Twitter fue: «Veo a esta acción en 300 dólares». Hollar, ex-CFO de Target, llegó a Cardinal en plena reconversión post-pandemia y ha recortado deuda mientras expande los servicios de especialidad farmacéutica, un segmento con márgenes más anchos que la tradicional distribución de genéricos.

El mercado castiga, cramer compra: ¿es esta la suela del zapato?
Cardinal cerró la sesión a 93 dólares, un 23 % por debajo de los máximos anuales. La presión viene por el lado de los costes energéticos y por la incertidumbre sobre recortes en el Medicare, dos fantasmas que acechan a todo el sector de distribuidoras médicas.
Pero la compañía acaba de renovar hasta 2027 su mega-contrato con CVS, que representa casi el 30 % de sus ingresos. Además, la compra de los activos de urología de Boston Scientific le añade 1.200 millones anuales de ventas con margen bruto superior al 40 %, según los cálculos internos que manejan los analistas de Barclays.
La ironía es dolorosa: mientras Cramer pide comprar, los flujos de ETF sanitarios llevan 11 semanas consecutivas de salidas netas. El fondo XHE, que agrupa a los grandes distribuidores, acumula una sangría de 1.400 millones desde enero.

Cifra que duele: cardinal cotiza a 8,2 veces su free cash flow 2024
Ese múltiplo es la mitad que el promedio del S&P 500 y roza mínimos de 2013. La deuda neta/EBITDA ronda 2,1×, holgada para un negocio que genera 2.000 millones de cash al año y que ya pagó la multa de 5.600 millones por el caso de distribución de opioidos en Ohio. El pasivo judicial, en teoría, ya no es una espada de Damocles.
La clave está en la guía de abril: si Hollar confirma que los ahorros por sinergias de la adquisición de urología superan los 150 millones anuales, los modelos de Morgan Stanley descuentan un upside del 35 % sin cambiar el múltiplo. Si, además, rebaja guía por inflación, la acción puede perforar los 80 dólares. Ahí Cramer volvería a comprar, pero con el mismo grito: