Johnson & johnson: un refugio seguro en la tormenta financiera
Mientras el mercado se tambalea y las sombras de la recesión se alargan, Johnson & Johnson (JNJ) emerge como un activo considerablemente robusto. Olvídese de las vendas, que ya no vende tras la escisión de su división de consumo en Kenvue. Lo que sí ofrece es una oportunidad de inversión con solidez, una isla de estabilidad en un océano de incertidumbre.
Un historial de resiliencia ante la adversidad
La historia de J&J demuestra su capacidad de resistir las crisis económicas. Durante la Gran Recesión de 2008-2009, el S&P 500 se desplomó un 33%, pero J&J solo retrocedió un 13.9%. Y cuando la pandemia golpeó en 2020, la acción de J&J se recuperó por completo en cuestión de meses, mientras el índice de referencia aún se hundía. Esta resistencia no es casualidad; es el resultado de un modelo de negocio diversificado y una posición dominante en el sector sanitario.

El dividendo: un pilar de confianza
Un factor clave que atrae a los inversores es el dividendo, una fuente constante de ingresos para los accionistas. J&J ha aumentado su dividendo durante 63 años consecutivos, convirtiéndose en un verdadero Dividend King. La última subida, un 4.8% en 2025, eleva el pago trimestral a 1.30 dólares por acción, generando un rendimiento anual de alrededor del 2.1%. Un refugio seguro con ingresos pasivos.

Cifras que hablan por sí solas
En los últimos diez años, los ingresos anuales de J&J han aumentado más de un 30%, mientras que las ganancias por acción (EPS) se han disparado más del 86%. El año pasado, la compañía reportó unos ingresos de 94.2 mil millones de dólares, un incremento del 6%, y unas EPS de 11.03 dólares, un asombroso aumento del 90.5%, impulsado en parte por la ausencia de cargos únicos relacionados con la separación de Kenvue.
Pero la mejora en la rentabilidad no se atribuye únicamente a factores contables. J&J cuenta con 28 plataformas, incluyendo 15 fármacos, que generan más de mil millones de dólares anuales. La caídas en ventas de Stelara y Imbruvica fueron más que compensadas por el auge de otros productos, especialmente Carvykti, un tratamiento para el mieloma múltiple, cuyas ventas se dispararon un 96%.
Riesgos en el horizonte: litigios y la negociación de precios
No todo es color de rosa. Johnson & Johnson enfrenta miles de demandas relacionadas con el supuesto contenido de amianto en su talco, un problema que podría costar entre 10 y 15 mil millones de dólares. Además, la Ley de Reducción de la Inflación de 2022 permite que Medicare negocie los precios de algunos medicamentos, lo que afectará los márgenes de Stelara y Xarelto. Pero J&J es una empresa con la capacidad de absorber estos golpes.
Una inversión con visión de futuro
La compañía invirtió 14.6 mil millones de dólares en investigación y desarrollo el año pasado, una cifra superior a la facturación anual de muchas empresas farmacéuticas. Este compromiso con la innovación le permitió obtener 51 aprobaciones de fármacos y 15 nuevos lanzamientos de dispositivos médicos el año pasado. La reciente aprobación de Icotyde, un nuevo tratamiento para la psoriasis, es un claro ejemplo.
Con una previsión de EPS ajustada entre 11.43 y 11.63 dólares, un aumento del 6.9% a mitad de camino, y unos ingresos de entre 100 y 101 mil millones de dólares, un incremento del 6.7% a mitad de camino, J&J se perfila como un sólido valor en el sector sanitario. Las incertidumbres son reales, pero la trayectoria de J&J, su capacidad de adaptación y su solidez financiera sugieren que estas adversidades serán solo baches en su camino hacia el crecimiento.