Jubilarse en 2025 y seguir cobrando: el límite que nadie te dice y que puede vaciar tu cheque de la seguridad social
Te jubilaste este año, pero aún te apetece trabajar un par de días a la semana. Perfecto. Solo que el ingreso extra puede convertirse en un boomerang que devuelve a la Administración buena parte de tu cheque. El límite de 2025 es 24.480 dólares. Pásate y empiezan los retenes: 1 dólar menos de Seguridad Social por cada 2 que ganes por encima de esa cifra. La buena noticia: lo retenido vuelve en forma de pago mayor cuando cumplas la edad de jubilación plena. La mala: hasta entonces, tu liquidez respira por un tubo.
Por qué este año la cifra duele más
La inflación ha empujado los salarios, y muchos 'jubilados parciales' se ven atrapados. Si cumples la edad de jubilación plena en diciembre, el techo se eleva hasta 65.160 dólares; a partir de ahí, el recorte es de 1 por cada 3. Pero si te apuntas a los 62, el descuento inicial ya es del 30 %. Sumas el recorte por edad y el del 'earnings test' y tu cheque se desploma. El resultado: trabajar puede dejarte sin pago mensual, aunque sigas cotizando.
El truco que la mayoría ignora: solo el salario por empleo cuenta. Sacar dinero de un IRA o cobrar dividendes no entra en la prueba. Convierte esas fuentes en tu colchón de ingresos si quieres seguir activo sin perder prestaciones.

La cuenta que nadie hace antes de firmar la jubilación
Imagina que cobras 4.000 dólares al mes en un trabajo a tiempo parcial. Multiplica por 12 y superas el límite con creces. Aplicando la regla del 2:1, la Seguridad Social retendría más de 11.000 dólares anuales. Con la pensión ya recortada por cobrarla anticipadamente, tu flujo de caja se reduce a migas. No tiene sentido solicitarla solo para que el Tesoro te la devuelva años después; es un préstamo forzoso sin intereses que muchos no pueden permitirse.
La alternativa es sencilla: postergar la solicitud hasta la edad de jubilación plena o, al menos, ajustar las horas de trabajo para no sobrepasar el umbral. Cada caso es distinto, pero la ecuación siempre pasa por comparar el valor presente de un cheque completo futuro contra la necesidad de liquidez inmediata.
La moraleja: jubilarse no es dejar de trabajar, es controlar cuánto ganas y cuándo lo cobras. Si no haces los deberes, el sistema te devolverá una parte de tu dinero. pero a su ritmo, no al tuyo. Y mientras, tú pagas el pato.