Kirby apabulla a los evtol: united pone en duda el futuro de archer

Scott Kirby, CEO de United Airlines, ha lanzado una bomba sobre el prometedor mercado de los vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL). Su dura postura, al descartar la viabilidad de operar estos drones en el congestionado espacio aéreo de los aeropuertos por razones de seguridad, podría tener consecuencias devastadoras para las empresas del sector.

El pulso que detiene la revolución aérea urbana

La noticia, que no es precisamente halagüeña para las compañías de eVTOL, surge en un contexto de gran expectación. La idea de que estos aviones urbanos, capaces de transportar pasajeros a velocidades considerablemente menores que un vuelo tradicional, se convirtieran en una alternativa rápida y eficiente para los desplazamientos aéreos era un pilar fundamental de su crecimiento. Pero Kirby ha clavado un balde de agua fría en esta visión.

Archer Aviation (ACHR), en particular, se ve gravemente afectada. La apuesta de United, que incluye una inversión significativa y un acuerdo para adquirir un millón de unidades de la aeronave de Archer, es un elemento central de su estrategia de crecimiento. La incertidumbre generada por los comentarios de Kirby podría provocar una caída en el valor de la acción de Archer.

Las inversiones de las aerolíneas: un cambio de rumbo

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No es solo Archer la que ve amenazado su futuro. Otras aerolíneas, como American Airlines, que ha invertido en Vertical Aerospace, y Delta Air Lines, con su apuesta por Joby Aviation, también se ven ahora bajo la lupa. La estrategia de estas compañías, enfocada en ofrecer un servicio premium y reducir la huella de carbono, parece haberse topado con una realidad inesperada. Delta, por ejemplo, ha invertido no solo capital, sino también en la integración de los servicios de Joby en sus canales de distribución, lo que sugiere un compromiso a largo plazo.

Sin embargo, el modelo de Joby, que se centra en la integración vertical y en ser un proveedor de servicios de transporte como un todo, en lugar de simplemente fabricar los eVTOL, podría ser más resistente a este revés. La decisión de United de abandonar la compra, aunque no es inminente, podría significar un punto de inflexión para el sector.

La clave, a ojos de los inversores, reside en la certificación de las aeronaves por parte de la FAA. El acuerdo entre United y Archer está condicionado a la obtención de este permiso, y la postura de Kirby introduce un elemento de riesgo considerable. Con solo 466.000 acciones negociadas ayer, el mercado parece estar observando con atención los próximos movimientos.

En definitiva, el comentario de Kirby no es una simple opinión; es una señal de alerta. Y para las empresas de eVTOL, representa un desafío enorme para demostrar que la seguridad es, ante todo, una prioridad indiscutible.