La ia no está en las empresas, está en sus proveedores. oportunidad histórica
La inteligencia artificial ha provocado un frenesí inversor, y con razón. Sin embargo, la búsqueda del siguiente gran éxito en el sector puede estar desviando la atención de una realidad más sólida: las empresas que impulsan a los gigantes de la IA, los proveedores de la infraestructura esencial, presentan una oportunidad de inversión de largo plazo que no podemos ignorar.

La demanda de potencia de cálculo se dispara
Las estimaciones sobre el crecimiento del mercado de centros de datos son asombrosas. McKinsey & Company proyecta un gasto acumulado de 7 billones de dólares para 2030, mientras que Nvidia estima una inversión anual de entre 3 y 4 billones. Independientemente de la cifra exacta, lo que es evidente es que la demanda de potencia de cálculo para alimentar la IA se dispara, y las empresas que se posicionen estratégicamente para satisfacer esa demanda estarán en una posición privilegiada.
En este escenario, Broadcom (AVGO) y Nvidia (NVDA) emergen como actores clave. Aunque compiten en el mismo espacio, la magnitud de la oportunidad es tal que permite la coexistencia y el crecimiento de múltiples empresas. Nvidia, con sus GPUs, ha establecido un liderazgo en el cómputo acelerado, prácticamente un estándar de la industria. Sin embargo, Broadcom está adoptando un enfoque diferente, colaborando con los hiperscalers de IA para diseñar chips personalizados optimizados para cargas de trabajo específicas. Esta flexibilidad permite una mayor eficiencia y, a menudo, un menor coste, complementando perfectamente las GPUs de Nvidia.
Nebius (NBIS), una empresa neocloud respaldada por Nvidia, completa este trío de oportunidades. Nebius está construyendo la infraestructura de cómputo para que los clientes puedan desarrollar sus propias aplicaciones de IA. Su acuerdo con Nvidia para obtener acceso prioritario a los productos más avanzados, junto con el crecimiento explosivo de su negocio, lo convierten en un candidato atractivo.
El despliegue de Nebius es impresionante: de dos centros de datos en 2024 a siete en 2025, con la expectativa de alcanzar 16 para finales de 2026. La cifra habla por sí sola: en el último trimestre, sus ingresos centrales de IA se dispararon un 802% interanual, con una proyección de un flujo de ingresos anual de entre 7 y 9 mil millones de dólares para finales de 2026, un salto significativo desde los 1.25 mil millones de dólares del final de 2025. El mercado, sin embargo, parece estar reaccionando con cautela, y el precio de las acciones de Nebius ha caído más de un 20% desde su máximo histórico. Esta corrección, lejos de ser negativa, presenta una oportunidad para adquirir acciones de una empresa en una trayectoria de crecimiento vertiginoso.
Si bien las valoraciones de Broadcom y Nvidia parecen elevadas a primera vista, utilizando el ratio precio-beneficio futuro, se revelan como notablemente atractivas, especialmente si se consideran las proyecciones de beneficios para el próximo ejercicio fiscal. El mercado, por el momento, solo está descontando un éxito en 2026. Si estas empresas logran cumplir con las expectativas de crecimiento para 2027, la oportunidad de compra será aún más evidente. La clave está en entender que la revolución de la IA no se limita a las empresas que crean los modelos, sino a las que les proporcionan la base sobre la que se construyen.
La volatilidad actual en el sector tecnológico no debe intimidar a los inversores a largo plazo. Mientras la atención se centra en las empresas de IA, las empresas que alimentan a esas empresas están construyendo una base sólida para un crecimiento sostenido. Ignorar esta oportunidad sería un error estratégico.
