La plata de first majestic se dispara 7% en un día: la guerra empuja al metal y los mineros festejan

El viernes, mientras Tel Aviv anunciaba que seguiría golpeando a Irán, los inversores no escaparon solo hacia el oro: cargaron contra la plata y, de rebote, contra First Majestic Silver. La acción cerró en 20,68 dólares, un brinco del 7,04 % que dejó a más de un gestor con la boca abierta. La razón no es un informe ni un guidance: es el precio del metal, que subió más de un 2 % en spot y arrastró al índice de mineros a máximos de mes.

La ecuación es brutal: plata más cara = margen operativo más ancho para First Majestic. La empresa canadiense, que arrastra cuatro minas en México y una en el desierto de Nevada, pasó de perder 101,9 millones en 2023 a ganar 211 millones en 2024. La cuenta de explotación se dispara cuando la onza toca 32 dólares y el cash cost ronda los 14. La diferencia, pura oxigenación para el flujo de caja.

La guerra como catalizador de precios

Lo que nadie cuenta es que el rally no viene solo del miedo clásico al conflicto. El mercado lleva semanas descontando un déficit físico de plata industrial: paneles solares, baterías y cables eléctricos están absorbiendo más metal del que las minas pueden escupir. Sume el temor geopolítico y tiene la tormenta perfecta para un squeeze. El volumen de contratos futuros de la CME se duplicó el vier respecto al promedio de los últimos tres meses. Los fondos de cobertura, que andaban en posición neutral, giraron a largo en 48 horas.

En la sala de operaciones de First Majestic no hay euforia, hay contabilidad. San Dimas, su joya en Durango, produce 6,5 millones de onzas equivalentes plata al año a un AISC de 13,8 dólares. Con la cotización por encima de 30, cada dólar extra se convierte en 35 millones de margen anual. Hagan la multiplicación: el viernes la empresa añadió 140 millones de capitalización en una sola sesión, casi el equivalente al capex previsto para todo 2025.

¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué?

El chart técnico dibuja un hueco alcista que, si se confirma, apunta a los 24 dólares por acción. Pero hay un detalle: el RSI ya roza 78 puntos. El mercado puede perdonar la sobrecompra si la plata sigue subiendo, pero cualquier cese al fuego en Oriente Medio desinflaría el precio en horas. El riesgo es asimétrico: al alza, el techo lo pone una guerra que se alarga; a la baja, la vuelta a la normalidad puede costarle a la acción un 15 % en días.

El dato que callan los vendedores de sueños de inteligencia artificial: en 2024, First Majestic generó más flujo operativo que la suma de las tres “AI picks” más baratas del Nasdaq. A diferencia de esas promesas, la mina ya existe, la plata ya se vende y el dividendo se puede tocar. La guerra ayuda, pero la cuenta de resultados habla por sí sola: 1.260 millones de ingresos, 124 % arriba. No es hype; es metal en lingotes.