Meta apuesta 6,6 gw a nuclear para que su ia no se quede sin luz
Meta pasa de los
tribunales al reactor. Mientras los jueces le aprietan el grillete, Zuckerberg firma un cheque por 6,6 GW de energía nuclear y deja claro que la prioridad es que sus GPUs nunca parpadeen.Oklo: de la presentación en pdf al hormigón con dinero de meta
Oklo aún no ha vendido un kWh y ya ha quemado 139 millones en 2025. Su cuenta de resultados empieza por el gasto, no por el ingreso. Pero tiene 1 200 millones en la caja y, sobre todo, un cliente que paga por adelantado: Meta. El acuerdo de compra de energía le da oxígeno para construir su primer reactor de fisión avanzada, un diseño que traga combustible nuclear reciclado como si fueran churros. Sin este contrato, la start-up seguiría siendo un render bonito; con él, puede demostrar que su tecnología no es ciencia-ficción.

Vistra rescata tres reactores que ya tenían la fecha de cierre en el calendario
Del otro lado del espectro, Vistra opera plantas que existen y facturan. Sus tres reactores estaban a punto de apagarse para siempre por desgaste regulatorio y competencia barata de gas. Meta entra con un acuerdo de largo plazo que blinda los ingresos y financiará mejoras para exprimir un 15 % más de potencia durante décadas. La extensión de licencias suma activos que, de otro modo, habrían sido pasivos contaminados.
La jugada es fría: Meta no se ha vuelto ecológica; ha calculado que su cluster de IA duplicará la demanda eléctrica cada dos años. El nuclear es el único switch que no se avería cuando el precio de la luz se dispara y los inversores piden ESG. Oklo y Vistra solo son el principio: quien controle el watt, gobernará los datos.
El mensaje es brutal. El metaverso puede esperar; la red eléctrica, no.
