Netflix sube la apuesta: analistas ven 135 dólares tras su nuevo aumento de precios
Oppenheimer acaba de ponerle un cartel de 135 dólares en la cabeza de Netflix. La razón: la plataforma ha vuelto a encender la máquina de ingresos con una subida de tarifas en EE.UU. que ya cuenta como un éxito antes de que nadie se haya dado de baja.

El truco de la fidelidad que wall street celebra
La última vez que Netflix tocó los precios en Norteamérica fue en enero de 2022. Ahora, quince meses después, repite la jugada. El alza medio del 11 % en todas las modalidades, según TD Cowen, no asusta a los analistas: la deserción de usuarios sigue siendo la más baja del sector. Oppenheimer lo resume en una frase que duele: el ‘moat’ de contenido de Netflix se hace más ancho cada vez que la competencia se tambalea.
La firma deja caer un dato demoledor: Warner Bros. Discovery y Paramount se miran en el espejo y ven fugas de audiencia. Netflix, en cambio, ve una losa que se agranda. Con la fusión WBD-Paramont en el aire, los estrenos de la plataforma —que ya no comparte números de audiencia— se convierten en el único mapa que los inversores leen para adivinar quién se quedará con la torta publicitaria del streaming.
El nuevo precio objetivo implica un 18 % de potencial al alza desde los 114 dólares donde cerró ayer. JPMorgan y Citi ya trabajan con un horizonte 2026 donde los ingresos por suscripción crecen por inercia: cada dólar extra que paga el cliente de UCAN (EE.UU. y Canadá) cace directo al margen, sin necesidad de contratar nuevos suscriptores.
Netflix juega una partida distinta. Mientras los demás apuestan a sumar ojos a su servicio, ella prefiere exprimir los que ya tiene. El resultado: un modelo que asusta menos a los inversores y que, según Oppenheimer, todavía tiene recorrido para subir más la factura sin que nadie pique el anzuelo del ‘cancel’.
