Newmont despierta: el oro roza los $4.500 y la minera suma 6% en una semana
El salto del oro hasta los 4.500 $ por onza este viernes ha devuelto el brillo a Newmont Mining. Su cotización trepó un 4,5% en el intradiario y acumula un 6% de subida semanal, la mayor desde enero. La razón: un alto el fuego temporal en el conflicto Irán-EE.UU. que alivió la presión sobre los activos refugio y disparó la demanda de lingotes.

Por qué el rebote de newmont puede tener piernas
El pasado 23 de marzo el oro tocó fondo: 4.100 $, mínimos de cuatro meses. En 72 horas la prima de riesgo geopolítico se calmó tras la prórroga de diez días anunciada por la Casa Blanca en los ataques a instalaciones energéticas iraníes. Los fondos de cobertura que habían liquidado posiciones volvieron al mercado y el metal amarado recuperó casi el 10% en cinco días.
Para Newmont, cada 100 $ extra en el precio del oro añade unos 400 millones de flujo libre anual. La compañía cerró 2025 con 7.300 millones de caja y redujo deuda por 3.400 millones. Su balance ahora aguanta un ciclo bajista sin apretar el gatillo de ventas de activos. El consejo fijó un colchón mínimo de 5.000 millones de dólares y retomó el buy-back de acciones.
El descuento sigue siendo bestial: a 99,36 $ por título, Newmont cotiza un 26% por debajo de su máximo anual. Wells Fargo ve el oro en 6.100-6.300 $ a finales de 2026. Hacer la cuenta es fácil: si el pronóstico se cumple, el flujo libre de Newmont podría doblarse y la acción cotizaría a menos de 4x beneficios ajustados.
La trampa está en la volatilidad política. La tregua de Trump vence el 6 de abril y cualquier escalada en el Estrecho de Ormuz devolvería el miedo, el petróleo y los tipos altos, un cóctel que lastra a los metales. Además, los índices de referencia llevan tres semanas repartiendo palos: los diez valores favoritos de Stock Advisor no incluyen a Newmont. Su lógica: hay papeles con beta más alto y TIR más seductora en sectores tecnológicos.
Lo cierto es que los inversores huyen del ruido y buscan anclajes. Newmont ofrece dividendo y un balance saneado, algo escaso en un mercado que acumula 898% de rentabilidad media en las apuestas ganadoras de Stock Advisor. La pregunta no es si el oro llegará a los 6.000 $, sino cuánto tardará y quién aguantará la travesía sin vender en el primer susto.
El metal ha demostrado otra vez que su mejor aliado es la política. Y Newmont, con sus 94 millones de onzas equivalentes en reservas, sigue siendo el cajero automático mejor apuntalado del planeta. La cifra habla por sí sola: si el oro repite el rally de 2020, la minera podría generar 15.000 millones de flujo libre en tres años. A ese ritmo, el primer trimestre de 2027 el dividendo podría superar el 8% de rentabilidad por compra actual. Quien entre ahora paga precio de ganga, pero quien espere a que el conflicto de Oriente Medio se disipe quizá descubra que el tren ya no para en la estación.
