Newmont explota: el oro se escapa de la caída y la empresa se infla
Newmont Mining disparó un 8.5% el viernes, dejando a oro en la estacada. Un salto que supera con creces el tímido avance del metal, un mero 20 puntos básicos. ¿Qué está pasando? La respuesta, como suele ser en estos casos, es más compleja de lo que aparenta.
Un desempeño sorprendente en un entorno hostil
Las cifras hablan por sí solas: un crecimiento del 45.9% en los ingresos, hasta los 7.310 millones de dólares, y un incremento del 132% en las ganancias por acción, situadas en 2.90 dólares. Datos que superan ampliamente las expectativas del mercado, un dato que no deja lugar a dudas: Newmont está funcionando, y lo está haciendo bien.

Costes bajos, reposición de capital masiva
Pero la verdadera sorpresa reside en la reducción de los costes de extracción sostenibles, que se situaron en solo 1.029 dólares por onza, en contraste con una media de 4.900 dólares en el trimestre. Un despliegue de eficiencia que, sumado a la decisión de la junta directiva de autorizar un nuevo programa de recompra de acciones por 6.000 millones de dólares – un movimiento que, curiosamente, se produjo tras la debacle en Irán – señala una apuesta decidida por la rentabilidad y el retorno a los accionistas. Un 2.400 millones de dólares ya se han invertido desde febrero, un hecho que no pasó desapercibido.

El oro se escapa del viento del conflicto
La compañía, que ya había previsto una menor producción este año debido a incendios forestales, condiciones meteorológicas adversas y mantenimiento programado en sus minas, demostró una capacidad de adaptación que sorprendió a los analistas. Y es que, aunque la situación geopolítica – el cierre del Estrecho de Hormuz y el aumento de los precios de la energía – plantea desafíos a futuro, Newmont parece estar gestionando la incertidumbre con notable solidez.

Una valoración irresistible
Con un múltiplo de valoración de tan solo 13 veces las ganancias esperadas para este año, Newmont se presenta como una inversión atractiva, especialmente en un contexto donde el precio del oro sigue repuntando, aunque todavía a un 15% por debajo de sus máximos históricos. Es una oportunidad que no puede ignorarse, y que, en mi opinión, refleja la fortaleza subyacente de la compañía.
