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Nike se desploma 15% pese a batir estimaciones: el giro en china hunde sus perspectivas

Nike cerró ayer en $44,73, un -15,33 % que dejó a la marca en mínimos de tres años. Los $0,35 por acción del tercer trimestre fiscal superaban el consenso de $0,28 y las ventas de $11.300 M rozaron la meta, pero la directiva irrumpió en la call con una guía que olía a pólvora: caída del 2-4 % en el trimestre actual cuando Wall Street apostaba por un +1,9 %.

El peor enemigo ya no es la inflación, es china

El segmento Gran China, hasta hace dos años el motor de crecimiento, guiña un -20 % interanual para los próximos tres meses. La marca lleva tres trimestres seguidos de contracción en la región y la desescalada post-covid no ha trado el repunte esperado: los consumidores locales prefieren marcas domésticas como Anta o Li-Ning y el turismo duty-free aún no repunta. Con China aportando cerca del 19 % de la facturación total, ese hueco es imposible de tapar con promociones en Norteamérica.

El margen bruto, además, se deslizó al 40,2 % desde el 41,5 % del año previo. La dirección culpó a los aranceles sobre productos fabricados en Asia y vendidos en EE.UU., pero los analistas apuntan a un problema más viejo: inventarios hinchados que obligaron a rebates más agresivos de lo previsto. El resultado: beneficio por acción -54 % respecto al mismo periodo de 2023.

¿Dónde está la vaca de los márgenes?

¿Dónde está la vaca de los márgenes?

El DTC (direct-to-consumer) ya no es el salvador. Las tiendas propias crecieron solo un dígito bajo y la digitalización, que en 2021 justificaba múltiplos de 50x, ahora rinde cuentas ante un e-commerce plano. Mientras, los socios mayoristas —Foot Locker, JD Sports— reducen pedidos hasta que giren la tortilla. El inventario global, aunque bajó un 8 %, sigue por encima de los 90 días de cobertura, el umbral que la propia Nike se había fijado como techo estratégico.

El mercado castiga la incertidumbre, no la cuenta de resultados. El consenso de 42 analistas revisó al alza el EPS para el año fiscal 2024 tras el anuncio, pero recortó el objetivo de precio medio a $55, lo que aún implica un 20 % de upside desde los niveles actuales. La pregunta es si los compradores value entrarán antes de ver estabilización en China.

El dividendo, por ahora, se mantiene: 3,07 % de rentabilidad por dividendo, bien cubierto por el flujo libre. Pero si las ventas globales caen otro año, el consejo podría optar por proteger la tesorería antes que la aristocracia del payout. La lección es clara: batir estimaciones ya no basta cuando la narrativa se rompe. Nike necesita un nuevo plot twist y el reloj corre en zona horaria china.