Nike se desploma 71%: la marca que dominó el mundo ahora paga 3,2% de dividendo por miedo

Wall Street ya no llora: directamente festeja la carnicería. Nike ha perdido casi tres cuartas partes de su valor desde su techo de 2021 y, sin embargo, su dividendo trepa al 3,2% más alto de la década. La moraleja es cruda: cuanto más sangre en la cancha, más jugosa la tajada para quien se atreva a comprar cuando los otros corren.

¿Por qué el gigante del swoosh ahora cotiza como una cementera?

La respuesta tiene nombre y apellido: John Donahoe. Su obsesión por el canal digital y la venta directa al consumidor dejó a Foot Locker y a las tiendas multimarca con el cesto vacío, mientras la plantilla se llenaba de Air Force repetidas hasta la saciedad. Inventario atascado, innovación en pausa y, de postre, una China que prefiere a Anta y Li-Ning. El resultado: 71% de caída y unos márgenes que parecen zapatillas de outlet.

Elliott Hill aterrizó hace 18 meses para revertir el desastre. Su plan suena a sentido común: devolver las llaves a los retailers, apostar por la innovación y recuperar el running, la categoría que Nike inventó y luego olvidó. Los últimos dos trimestres crecieron por primera vez tras cinco en rojo. Pero Wall Street no se fía: los analistas ven otro descenso del 0,4% en ingresos y un beneficio por acción que se derrite a la mitad el 31 de marzo. La barra está tan baja que hasta un sneaker la saltaría, pero el mercado quiera guías agresivas, no excusas.

El dividendo paga mientras el swoosh sangra

El dividendo paga mientras el swoosh sangra

La subida del dividendo no es obra de generosidad: es la cuenta del 71% que se fue. Nike lleva 22 años aumentando su reparto y, a pesar del desplome, genera cash. La pregunta es si ese flujo sobrevivirá a la purga de inventarios y a la inversión en nuevos materiales y colaboraciones. La marca sigue dominando el basket y su roster de atletas sigue siendo imbatido, pero la fidelidad adolescente dura lo que dura un TikTok.

El riesgo geopolítico acecha: un barril en guerra y una recesión latente pueden convertir los 120 dólares de unas Jordan en un lujo prescindible. El contrato con China —tercer mercado tras Norteamérica y EMEA— pende de un hilo de seda, y la guerra comercial no perdonó ni a Apple.

¿Cuánto vale Nike ahora? Su PER forward ronda los 17x, lejos de los 35x que pagaban los optimistas en 2021. Pero los márgenes siguen en picado y la competencia (Deckers, Lululemon, On) corre más rápido. La vieja gloria cotiza como una value, pero aún no demuestra que haya tocado suelo.

Conclusión brutal: si crees que Hill puede devolverle la zapatilla a la calle, el 3,2% te pagan mientras esperas. Si te da pánico el inventario y la recesión, hay sneakers más rápidas en la carrera. El próximo lunes 31 se sabrá si la marca que inventó el “Just do it” sigue siendo un verbo o se queda en un souvenir de los 90.