Openai: microsoft, la apuesta secreta con valor oculto
La fiebre por ChatGPT ha dejado en la mesa a OpenAI, pero la compañía no es una acción que se pueda comprar en bolsa. Sin embargo, existe una vía mucho más directa para acceder al éxito de la IA: Microsoft. La relación entre ambas empresas es mucho más profunda de lo que se refleja en las cotizaciones.
Un 27% que puede desestabilizar el mercado
Hasta hace poco, la propiedad de OpenAI era un misterio. Ahora, la realidad es clara: Microsoft controla un impresionante 27% del capital de la empresa, resultado de una reestructuración que ha consolidado su posición como socio estratégico. Esta participación, valorada en casi 230.000 millones de dólares, representa un 10% del valor total de Microsoft, una cifra que, si OpenAI finalmente se abre al público, podría tener un impacto significativo en las cuentas de la gigante tecnológica.
La compañía, que ha recaudado hasta el momento 122.000 millones de dólares en rondas de financiación privada, se enfrenta a la presión de salir a bolsa. La falta de rentabilidad y el desafío de competir con otros gigantes tecnológicos podrían forzar una decisión rápida, posiblemente antes del final del año o a principios del próximo.

El barato de microsoft: una oportunidad única
Y aquí reside la clave. Invertir en Microsoft, en este momento, es, en esencia, invertir en OpenAI. La empresa cotiza a una ratio de precio sobre beneficios (P/E) excepcionalmente baja, una de las más bajas de la historia, un precio que refleja la incertidumbre sobre el futuro de la compañía, pero que oculta una oportunidad de inversión que podría ser inigualable. En otras palabras, se puede adquirir una parte importante de la empresa de inteligencia artificial a un coste irrisorio.
La estrategia de Microsoft, que busca integrar la IA en todos sus productos y servicios, se beneficia directamente del desarrollo de OpenAI. La empresa, que ha invertido fuertemente en la tecnología de ChatGPT, podría estar a punto de cosechar los frutos de su apuesta, y los inversores que tengan Microsoft en su cartera se beneficiarán de esta expansión. Es un juego de azar inteligente, que permite acceder al potencial de OpenAI sin la complicación de la volatilidad de un mercado privado.
El riesgo reside en la falta de rentabilidad actual de OpenAI, pero el potencial de crecimiento es inmenso. Es una apuesta a largo plazo, sí, pero con un precio de entrada que difícilmente se repetirá. Microsoft, en definitiva, es la puerta de entrada a la revolución de la inteligencia artificial.
