Palantir se dispara 25% tras entrar en el escudo espacial de trump

La acción de Palantir Technologies saltó en las pantallas de Wall Street después de que Rosenblatt Securities colgara un precio objetivo de 200 dólares, 25% por encima del cierre del viernes. El motor del rally no es un informe de beneficios ni una guía superior: es la inclusión de la compañía en el Golden Dome, el proyecto de defensa antimisiles que el gobierno Trump quiere poner en órbita.

Un contrato que puede valer decenas de miles de millones

El sistema, concebido como una red de satélites en órbita baja y algoritmos de inteligencia artificial, tendrá un presupuesto inicial de 185.000 millones de dólares. John McPeake, el analista que firma la nota de Rosenblatt, cree que Palantir puede capturar una porción «significativa» de esa tarta. Su herramienta estrella, el Maven Smart System, ya procesa datos para el Departamento de Defensa y, según McPeake, será el cerebro que decida cuándo y dónde interceptar un misil hipersónico.

La valoración se dispara cuando se traspola el potencial: si Palantir logra solo un 5% del gasto total, hablamos de más de 9.000 millones de ingresos adicionales. La compañía cerró 2024 con 2.700 millones en facturación. Hacer la cuenta es fácil: el crecimiento podría multiplicarse por cuatro sin necesidad de conquistar nuevos clientes corporativos.

Cramer cede el protagonismo a los números

Cramer cede el protagonismo a los números

Jim Cramer, que tantas veces ha usado a Palantir como ejemplo de «acción meme», reconoció en CNBC que no posee títulos pero que «lo recomienda». El gesto parece tímido cuando el chart habla solo: la acción se ha revalorizado un 180% en doce meses y cotiza a 190 veces beneficios estimados para 2025. La prima no asusta a los fondos de arbitraje que cubren cortos a diario; el borrow fee ronda el 8% anual, uno de los más altos del Nasdaq.

El riesgo no es despreciable. El Pentágono puede cambiar de prioridad con cada administración y el Golden Dome aún debe superar el filtro del Congreso. Pero los inversores han aprendido que en el mercado actual se paga por visión, no por certeza. Y la visión que vende Palantir —convertir cada misil en un punto de datos interceptable— suena a ciencia ficción con margen de beneficio.

Mientras tanto, los vendedores a corto siguen perdiendo dinero y los call options de 200 dólares para abril se transan a prima del 300%. La próxima parada será la conferencia de ingresos del primer trimestre. Si la compañía confirma que ya negocia un piloto con el Missile Defense Agency, los 200 dólares de McPeake parecerán baratos. La guerra moderna se librará en el espacio; los inversores ya han elegido quién les suministrará los mapas.