Parnassus ficha el rally de las mid-cap y abandona pool corp por 'cara'
Parnassus Mid Cap Fund cerró 2025 con una rentabilidad del 12,85 %, dos puntos por encima del Russell Midcap. El truco: apostar por tecnología y servicios públicos justo cuando el mercado dejó de mirar solo al chatbot de moda. El resultado: cuatro trimestres seguidos de récord.
Lo que nadie cuenta es que la gestora ha usado ese impulso para salir por la puerta grande de Pool Corporation, el gigante de los kits para piscina. El motivo: su PER sigue flotando en niveles de burbuja pese a la caída del 37 % en doce meses. La carta a los inversores es tajante: «El mercado de nuevas piscinas está de capa caída y el precio aún presume de cotas que no se justifican con el perfil de crecimiento actual.»

Pool corp se ahoga en su propia valoración
Pool Corp facturó 982 millones en el último trimestre, apenas un 1 % menos que el año previo. Un estancamiento que, mirado con lupa, huele a desinflón. Los 45 hedge funds que aún le dan cobijo —cuatro más que en el trimestre anterior— pueden estar pagando la fiesta de alguien que ya se fue.
Parnassus no es el único que ha puesto pies en polvorosa. En enero, London Company Mid Cap ya alertó de que los márgenes de distribución de cloro y bombas de agua están en máximos históricos difíciles de sostener sin un repunte de la construcción de villas con piscina. Y ese repunte, a día de hoy, brilla por su ausencia.
El mensaje es claro: el valor refugio dejado por la burbuja de las piscinas durante la pandemia ya no da más de sí. Mientras, los gestores de Parnassus han reubicado el dinero en compañías de software de gestión energética y operadores de redes eléctricas con balance saneado. La apuesta: si la economía se enfría, esas firmas pagan el recibo; si la inflación repunta, se lo cobran con creces.
Pool Corp cerró el 30 de marzo en 200,49 dólares, un 16 % por debajo del mes pasado. La capitalización se queda en 7.380 millones, pero la pregunta ya no es cuánto vale, sino cuánto tiempo aguantará el castillo de naipes antes de que algún fondo activista exija un plan B. La respuesta, como siempre, la tendrá el consumidor que decida si construye o no esa piscina que tanto soñó en 2021.