Planet fitness: ¿oportunidad de compra o señal de alerta?
Las acciones de Planet Fitness (PLNT) han sufrido un desplome de más del 32% este año, y el mercado se pregunta si este ajuste drástico representa una ocasión de oro para inversores astutos. Sin embargo, una mirada más profunda a los números revela una realidad más compleja que exige cautela.
Deceleración en el crecimiento: la métrica que preocupa
El último informe trimestral de Planet Fitness reveló un crecimiento del 10,5% en ingresos, una cifra aparentemente positiva. Pero la verdadera medida de la salud de una franquicia como esta reside en las ventas comparables, es decir, las ventas de locales que llevan abiertos más de un año. Aquí es donde la historia se vuelve menos brillante: un aumento del 5,7% en las ventas comparables, significativamente inferior al 6,7% del año anterior. La cifra habla por sí sola: el ritmo de crecimiento se ha ralentizado, y no de forma marginal.
Durante 2025, la compañía inauguró 181 nuevos clubes, elevando el total a casi 2.900, un logro considerable. Además, Planet Fitness ha demostrado cierta capacidad para aumentar sus precios, como evidencian las declaraciones de Colleen Keating, CEO de la empresa, sobre el aumento del 50% para los nuevos miembros con la tarjeta Classic. Pero el éxito, inevitablemente, atrae a la competencia.
La creciente competencia y la presión sobre los márgenes son factores que no se pueden ignorar. Las cadenas de gimnasios de bajo coste han expandido agresivamente su presencia, ofreciendo precios y servicios similares. Esta competencia, si persiste, podría obligar a Planet Fitness a sacrificar sus márgenes para retener a sus miembros, un escenario que impactaría negativamente en su rentabilidad.
Paradójicamente, la empresa planea aumentar los precios de su popular tarjeta Black Card, que ya cuenta con una penetración del 66,5% en Q4. Esta medida podría inyectar un impulso a los ingresos, pero también podría ahuyentar a algunos clientes sensibles al precio.

Oportunidad internacional: un rayo de esperanza
Planet Fitness está explorando activamente el mercado internacional, superando recientemente los 200 clubes en el extranjero. La compañía se enfoca en expandirse en mercados existentes como México, Australia y España, y planea ingresar en uno o dos nuevos mercados cada año. Esta diversificación geográfica podría ser un motor de crecimiento a largo plazo, reduciendo la dependencia de la saturada competencia del mercado estadounidense.
A pesar de estos elementos positivos, la valoración actual de Planet Fitness, con un múltiplo de ganancias de alrededor de 28 veces, resulta elevada en el contexto de su deceleración de crecimiento. La empresa parece estar, en este momento, mejor valorada como una apuesta “fair” que como una ganga de compra.
Si las ventas comparables continúan moderándose o la competencia erosiona los márgenes, el precio de las acciones podría verse aún más presionado a la baja. Si bien Planet Fitness sigue siendo un operador sólido con una amplia presencia física, la acción no justifica, por ahora, una inversión agresiva.
En definitiva, los inversores deberían mantener esta acción en su radar, pero esperar a una corrección adicional que refleje mejor los riesgos de un mercado de gimnasios cada vez más competitivo. El momento no es propicio para lanzarse a la piscina.
