Profrac se juega el todo por el todo: 100 millones de ahorro para salvar el 14% de margen

El mercado de completamiento en América del Norte se derrite, pero ProFrac aguanta el tipo. A 6,71 dólares por acción, ACDC cotiza como si fuera una penny stock, aunque su EBITDA se mantiene en el 14 % y acaba de anunciar un plan de tijera: 100 millones de ahorro anual antes del verano de 2026.

El truco de la integración vertical

Mientras Halliburton y Liberty sacan la tijera, ProFrac fabrica su propio arena, diseña sus bombas y hasta se autopresta servicios de química a través de Flotek. Esa red interna explica por qué el margen no colapsó pese a la caída del 20 % en la actividad de fracturas. El 30 % de los ingresos de cada división proviene de otra división: es un circuito cerrado que blinda costos cuando el precio por lateral de pozo cae por debajo de los 300 $/pé.

Los números del Q4 lo confirman: 436,5 millones de ingresos y 61,1 millones de EBITDA, ambos por encima del consenso. El free cash flow sigue en terreno positivo y el capex cayó un 35 % interanual. La deuda neta/EBITDA se sitúa en 2,1×, lejos del covenant de 3×, pero lo bastante alta como para que cualquier reactivación del gas shale obligue a ampliar capital si los precios no suben antes de 2025.

La apuesta de los fondos: 17老虎, 3 nuevos

La apuesta de los fondos: 17老虎, 3 nuevos

Los hedge funds no se han ido del todo. Al cierre del cuarto trimestre, 17 gestores mantenían posición, tres más que en septiembre. Pero ninguno figura entre los 40 títulos más populares, lo que deja a ACDC en la franja de valor especial situado: alta beta al ciclo del gas, baja cobertura de analistas. Ese vacío es el parque de juego de los especialistas en distress que buscan un 3× si el Henry Hub repunta sobre 3,5 $/MMBtu.

La clave está en el timing. La curva de futuros descuenta un exceso de oferta de gas hasta 2026, pero la tasa de completación actual no alcanza ni para sustituir el declive natural de los campos de esquisto. Cuando la brecha se haga evidente, los spreads de fractura saltarán primero en el Permiano y Marcellus, dos cuencas donde ProFrac tiene 1,8 millones de caballos de fuerza desplegados.

El riesgo es real: si la recuperación se retrasa, la compañía tendrá que elegir entre recortar aún más capex —lo que erosiona la capacidad de reacción— o apalancarse más en un mercado que castiga cualquier aumento de deuda. Pero si el ciclo gira, el upside es descomunal: con múltiplos EV/EBITDA por debajo de 4×, cada 50 $ de incremental en precio por lateral se traduce en casi 0,9 dólares de valor por acción.

ProFrac no es una historia de dividendos seguros ni de crecimiento secular. Es una apuesta binaria al desajuste entre la curva de declive de la producción y la actual falta de incentivos para completar pozos. La compañía ha demostrado que puede ganar con menos; ahora necesita que el mercado le permita ganar con más. La próxima oleada de resultados, en agosto, dirá si la tijera de 100 millones fue un ejercicio de supervivencia o la antesala de un rally que deje a los escépticos fuera de juego.