Rezolve ai se desploma tras dispararse: el miedo a la recesión tumba hasta los mejores resultados
Rezolve AI amaneció disparada y a mediodía ya estaba en negativo. La empresa de inteligencia artificial británica tocó techo en +16 % a las 10.00 h y a las 10.46 h cotizaba un 3,9 % por debajo del cierre anterior. En 46 minutos los inversores pasaron del entusiasmo a la huida, aunque la compañía acaba de anunciar que ingresó 46,8 millones de dólares en 2025, 17 % por encima del consenso, y que eleva su guía de 2026 hasta 360 millones.
Por qué un +16 % se convirtió en un -4 % antes del café
La culpa no la tiene Rezolve, que reduce pérdidas y acelera ventas. La culpa es del calendario. Moody’s acaba de subir al 49 % la probabilidad de recesión en EE.UU. en los próximos doce meses y la OCDE avisa de que la inflación norteamericana se quedará en el 4,2 % en 2026, muy lejos del 2,7 % que sueña la Fed. Cuando el dinero institucional huele desaceleración, despega del riesgo y deja a los ‘retails’ con la mano quemada.
La acción, que en enero tocó los 8,45 dólares, se ha desplomado un 71 % desde máximos. El capitalización se queda en 1.000 millones, pero el margen bruto del 51 % ya no impresiona: los fondos quieren flujo de caja, no promesas de IA. La media diaria de volumen ronda 23 millones de títulos; hoy se han negociado 18 millones. El giro se produjo en cuanto los algoritmos detectaron ventas de bloque desde Londres y Nueva York.

La lección de una jornada de vértigo
Rezolve demuestra que en mercados nerviosos ni los beats ni las guidance sirven si el contexto se tambalea. La guerra en Irán, la curva de tipos invertida y la deuda corporativa en máximos convierten cualquier rally en un cuchillo de doble filo. El valor de los ingresos recurrentes se diluye cuando la pregunta que más se repite en los chats de gestores es: «¿Y si el consumidor se retira?»
La empresa sigue perdiendo 0,38 $ por acción, mejor que el 1,06 $ de 2024, pero lejos del break even. Hasta que no entregue beneficios, cada rally será un trámite para tomar beneficios. El gráfico diario dibuja un ‘gap’ insoportable: de 2,85 $ a 2,44 $ en ocho minutos. El siguiente soporte está en 2,20 $; si lo pierde, el 1,07 $ del pasado octubre vuelve a ser viable.
Cierre de bolsa: 2,45 $. Un 2,77 % menos que ayer y 42 centavos por debajo del pico intradiario. La moraleja es brutal: en la nueva normalidad, los fundamentales ganan guerras, pero los macros deciden batallas. Y hoy la macro ha ganado por KO.
