Rocket lab aims to catch up in the space economy
La economía espacial se perfilaza como una gran oportunidad de crecimiento para los inversores. De hecho, analistas de McKinsey & Company creen que podría valer hasta 1,8 trillones de dólares en 2035 debido a la creciente demanda de transporte por satélite, conectividad por internet y hasta turismo espacial. Sin embargo, no será necesariamente fácil para los jugadores menores establecer una posición sólida en el mercado.

Desafíos para rocket lab
Rocket Lab, una compañía de lanzadores espaciales que cotiza en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo RKLB, enfrenta un desafío para mantenerse a la altura de grandes jugadores como SpaceX y Blue Origin. Estos últimos tienen un considerable avance en el proceso regulatorio y en las capacidades técnicas.
No obstante, Rocket Lab cuenta con algunas ventajas clave. Es la única empresa espacial públicamente cotizada, lo que permite a los inversores regulares adquirir acciones, en lugar de esperar a su eventual oferta pública inicial (IPO) prevista para junio. Asimismo, su tamaño relativamente pequeño, con una capitalización de mercado de cerca de 38 mil millones de dólares, puede ser visto como un beneficio, dado que le brinda la oportunidad de crecer a largo plazo.
Otra diferencia entre Rocket Lab y otros jugadores es su enfoque en lanzadores menores, con una capacidad de carga útil de hasta 300 kilogramos en órbita baja terrestre (LEO). Esto le permite servir a clientes menores que valoran la rapidez y flexibilidad.
El CEO de Rocket Lab, Peter Beck, está invirtiendo en la integración vertical, con el objetivo de crear una empresa espacial integral que brinde servicios desde el diseño y fabricación de satélites hasta la entrega en órbita y la operación a largo plazo.
La empresa está mostrando un buen ritmo de negocio. En el cuarto trimestre, su ingreso anual creció un 38% a 180 millones de dólares, luego de lanzar siete misión con su plataforma Electron, con un índice de éxito del 100% para clientes tanto públicos como privados.
Para superar su capacidad actual, Rocket Lab está desarrollando un nuevo lanzador llamado Neutron, que tendrá una capacidad de carga útil de 8,000 kilogramos en LEO, lo que es más de 25 veces la capacidad de Electron. Cuando esté en servicio, Neutron podría acelerar significativamente el crecimiento de la empresa, permitiéndole realizar entregas más eficientes y expandirse en oportunidades como constelaciones de satélites.
La dirección de Rocket Lab espera lanzar Neutron en el cuarto trimestre de este año, aunque cualquier cronograma es susceptible de retrasos. La empresa ha experimentado varios retrasos en el pasado, con un objetivo previo de lanzar Neutron en 2025, luego en 2024 y ahora en 2027, según algunos analistas.
En el interim, Rocket Lab sigue quemando capital, con una pérdida operativa de 51 millones de dólares en el cuarto trimestre. Aunque la empresa parece capaz de crear un camino hacia la rentabilidad en los próximos cinco años, sus acciones están significativamente sobrevaloradas, con un múltiplo de ventas de 56, más alto que el promedio del S&P 500 de 3,2. Los inversores podrían considerar esperar más información antes de tomar una posición.
