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Smurfit westrock se dispara 15% tras el salto de goldman: ahora quiere dominar latinoamérica

La nota de Goldman Sachs aún huele a tinta fresca y Smurfit Westrock ya ha metido el turbo: el valor sube un 15% en la sesión después de que el banco le pusiera un precio objetivo de 49 dólares, un 30% por encima del cierre previo. La razión no es solo el papel, es la ambición. La irlandesa acaba de tragar Cartomanabí, el gigante ecuatoriano de envases corrugados, y con él se ancla como proveedor número uno en Latinoamérica.

El ‘buy’ que desata la fiebre

El ‘buy’ que desata la fiebre

Goldman no se anda con chiquitas. En su estreno sobre el sector europeo de pasta y papel avisa de que el ciclo bajo se alargará para los actores ‘upstream’, pero recomienda apostar por los más cercanos al consumidor final. Smurfit Westrock encaja en ese perfil: downstream, integrada y con margen para subir precios sin que el cliente parpadee. El mensaje es claro: defensivo, pero con ganancia.

La adquisición de Cartomanabí cierra el círculo. La planta ecuatoriana aporta 220 000 toneladas de corrugated al año y, sobre todo, acceso directo a Perú y Colombia, donde el e-commerce crece al 25% anual. El papel lo traerá desde sus molinos de Carolina del Norte: 2 500 millas de distancia, cero aranceles y coste logístico que ya han blindado con contratos de largo plazo. La integración vertical sube del 68% al 82% en la región. La cuenta de resultados lo notará en el tercer trimestre.

Los números hablan por sí solos: el ebitda ajustado de Smurfit Westrock escaló hasta 1 800 millones en 2024 y el ratio de apalancamiento neto/ebtda baja al 1,9× después de la operación. Con flujo libre de 900 millones anuales, la compañía puede devolver 400 millones a los accionistas vía recompra sin tocar la política de dividendo. El rendimiento actual ronda el 4,2%, doble que el bonos del Tesoro a 10 años.

¿El riesgo? El contenedor de cartonaje está en plena guerra de precios. Los chinos inundan Europa con rollos de liner a 480 dólares la tonelada, 70 por debajo de la cotización de referencia. Pero Smurfit Westrock ha blindado el 72% de su producción 2025 con contratos indexados a inflación más prima. La materia prima, virgen o reciclada, ya no la compra: la genera.

En la sala de máquinas de Dublín ya se palpa el siguiente movimiento: México y Chile están en la lista corta. El objetivo es clausurar 2026 con 30% de sus ingresos fuera de Europa y EE.UU., frente al 18% actual. El mercado lo ha entendido: el PER forward se ha expandido de 7× a 9× en tres sesiones, pero aún dista del 12× promedio del sector. Hay fuelle.

La moraleja no es que el papel muera, sino que se reinventa. Y quien controle la caja de Amazon antes que llegue a tu puerta se lleva la película. Smurfit Westrock acaba de demostrar que sabe leer guion. Y el final aún está por escribir.