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Sofi se desploma tras acusación de 'ingeniería contable' que recorta un 90% sus beneficios

Muddy Waters ha puesto el dedo en la llaga de SoFi. El fondo short-seller acusa al banco digital de inflar sus cifras de morosidad hasta la mitad de lo real y recorta el ebitda ajustado de 2025 de mil millones a solo 103 millones. Wall Street ha respondido con un tirón de orejas: el título cae un 43% en seis meses y la capitalización se desinfla hasta 19.000 millones.

El 2,8% de mora que huele a 6,1%

La trampa, según el informe, está en la forma en que SoFi clasifica los créditos personales. Mientras el banco presume de una tasa de impago del 2,8% en el cuarto trimestre, Muddy Waters calcula que el número real se dispara al 6,1%. La diferencia no es un margen de error: es un abismo que convierte los beneficios en papel mojado.

La reacción de SoFi llegó en forma de comunicado seco: «falta de comprensión del modelo de negocio» y amenaza de acciones legales. Pero los inversores ya habían votado con los pies. El volumen de contratación se dispara hasta 51 millones de acciones, casi el doble de la media diaria, y el precio se tambalea en un rango de 15,31 a 16 dólares.

Un banco para millennials a precio de banca tradicional

Un banco para millennials a precio de banca tradicional

Aunque la historia suena a escándalo contable, el negocio subyacente sigue vivo. SoFi ha seducido a más de seis millones de clientes con la promesa de un súper banco digital: préstamos estudiantiles, hipotecas, criptomonedas y planificación patrimial en una sola app. El problema es que la seducción cuesta caro: la entidad cotiza a 31,9 veces los beneficios futuros, más del doble que la media del sector financiero (14,3x).

La dependencia de la cartera de préstamos personales, además, se vuelve veneno si la economía entra en recesión. Con la tasa de desempleo rozando mínimos históricos, los impagos están contenidos. Pero si el mercado laboral se resquebraja, el 6,1% que denuncia Muddy Waters podría parecer un deseo conservador.

El precio de la verdad

El precio de la verdad

¿Oportunidad o trampa value? Los valientes que entren ahora tendrán que digerir primero la posible apertura de una investigación por parte de la SEC y luego asumir que el crecimiento de SoFi puede desacelerarse más de lo previsto. La lección es clara: cuando un short-seller apunta directo al corazón de las cuentas, el margen de error se reduce a cero. SoFi puede sobrevivir, pero su reputación —y su prima de valor— acaba de recibir un golpe que tardará años en cicatrizar.