Spacex: ¿caída o oportunidad? el 'broken ipo' que podría sorprender

La acción de SpaceX (SPCX) ha sufrido un jarro de agua, cayendo por debajo del precio de su oferta pública inicial (IPO) por primera vez en semanas. Un breve descenso el viernes, que finalmente se quedó en una caída del 4%, revela una realidad incómoda para los inversores.

Un ‘broken ipo’ que nadie esperaba

Un ‘broken ipo’ que nadie esperaba

Las cotizaciones se tambalearon por debajo de los 125 dólares por acción, un síntoma de la creciente presión competitiva, especialmente de China, que acaba de lograr un aterrizaje de retorno con su propio cohete reutilizable. El retraso en el lanzamiento de Starship, con múltiples motores que fallaron durante el encendido, no ha ayudado en nada. Pero lo más preocupante es la reciente ola de ventas en las acciones de IA, que ha afectado directamente a SpaceXAI, cuyo valor ha perdido fuerza.

La empresa, que apostaba por transformarse en un gigante de la inteligencia artificial, ha visto cómo los inversores se desprendían de sus participaciones, dejando a SpaceXAI con un valor que apenas supera los 'pennies' por encima de su precio inicial. La situación, para ser franca, es decepcionante.

Pero, ¿es esto una señal de advertencia o una oportunidad? Analicemos los datos. El mercado capitalización de mercado de SpaceX asciende a 1.7 billones de dólares, una cifra que refleja la ambición de la compañía. Si bien la recuperación del impulso tras el primer trío de días de cotización, con un crecimiento del 67%, ha quedado en el olvido, los analistas apuntan a una evolución positiva a medio plazo.

La clave reside en las previsiones de beneficios. Se espera que la empresa aumente sus ganancias un 152% anual durante los próximos cinco años, duplicando su rentabilidad cada año. Según las proyecciones, el ratio precio-beneficio (P/E) se reducirá hasta los 22.5 en 2029, desde un elevado 192 en 2027. Es decir, la acción podría estar infravalorada, ofreciendo un potencial de crecimiento significativo. La inversión en IA, aunque con altibajos, sigue siendo una apuesta a largo plazo para SpaceX.

En definitiva, a pesar de las turbulencias actuales, la compañía podría estar acercándose a un valor justo, y eventualmente, a un precio de compra atractivo. No es un camino fácil, pero el potencial de crecimiento es innegable. Y, sinceramente, ¿qué otra cosa esperábamos de una empresa que se atreve a soñar con la exploración espacial?