Spacex: la burbuja estelar podría estallar antes de lo previsto

El gigante espacial de Elon Musk, SpaceX, ha aterrizado en bolsa con una capitalización de mercado de 2,4 billones de dólares, un salto vertiginoso que ha generado euforia. Pero, ¿es esta la realidad o una burbuja especulativa a punto de reventar? La compañía, que ha revolucionado el acceso al espacio, ahora enfrenta interrogantes clave sobre su sostenibilidad financiera y el verdadero potencial de sus ambiciosas inversiones.

Un ascenso meteórico, pero con riesgos evidentes

Las acciones de SpaceX se dispararon desde los 135 dólares por acción, alcanzando los 185,23 en el momento de cierre. Este crecimiento, impulsado por el éxito previo de Musk con PayPal y Tesla, no es suficiente para justificar la valoración astronómica que le atribuye el mercado. Los analistas, incluyendo a McKinsey & Company, proyectan un mercado espacial global de 1,8 billones de dólares para 2035, una oportunidad que SpaceX busca aprovechar a través de lanzamientos de cohetes, internet por satélite (Starlink) y contratos militares, como el crucial suministro de comunicaciones a las fuerzas armadas ucranianas.

Sin embargo, la ecuación es compleja. La ratio Precio/Ventas (P/S) de SpaceX se sitúa en un altísimo 125, superando ampliamente el promedio del S&P 500, que ronda las 3,7. Tesla, con una ratio similar, parece una inversión más razonable. ¿Qué alimenta esta valoración desmesurada?

Más allá de los cohetes: la apuesta arriesgada por la ia

Más allá de los cohetes: la apuesta arriesgada por la ia

La respuesta reside en la apuesta especulativa de SpaceX por la inteligencia artificial. La compañía, a través de su subsidiaria xAI, se centra en el desarrollo de modelos de lenguaje (LLM) como Grok, que hasta ahora ostentan una cuota de mercado inferior al 5%, quedando muy por detrás de gigantes como ChatGPT y Gemini. Mientras que el sector de la IA genera expectativas de crecimiento exponencial, la estrategia de SpaceX se inclina por la infraestructura de datos, alquilando capacidad de centros de datos a empresas como Alphabet, un negocio menos glamuroso pero con potencial a largo plazo. La empresa ya ha firmado un acuerdo de 920 millones de dólares mensuales, pero la tendencia a construir centros de datos propios por parte de los “hyperscalers” podría limitar la rentabilidad a medio plazo y generar importantes costes de depreciación.

La valoración actual de SpaceX es, por tanto, un reflejo de la confianza en el futuro de la IA, más que en su negocio espacial consolidado. Y esa confianza, a juzgar por el desempeño actual de Grok, podría ser excesiva.

Advertencia: 50% de recorte proyectado

Advertencia: 50% de recorte proyectado

Si la burbuja estelar explota, las acciones de SpaceX podrían desplomarse en un 50% o más antes de fin de año. Los inversores deben ser conscientes de que la valoración actual se basa en una visión optimista y especulativa del mercado de la IA, y no en los resultados concretos del negocio espacial de la compañía. Es hora de poner los ojos en blanco y evaluar si esta inversión justifica el riesgo.