Strategy frena su racha: una semana sin comprar bitcoin por primera vez en tres meses

La máquina de acumular bitcoin se ha detenido. Strategy, el mayor tesoro corporativo de la criptomoneda, ha roto una racha de 13 semanas consecutivas de compras. Desde el pasado domingo, Michael Saylor no ha anunciado ni una sola adquisición. El silencio es ensordecedor.

El vacío del domingo que nadie esperaba

Los inversores ya se habían acostumbrado al ritual: cada domingo, el presidente ejecutivo de Strategy despertaba a los mercados con un tuit sobre nuevas compras de bitcoin. Luego llegaba el lunes, temprano, con el desglose exacto de monedas y precios. Esta vez, nada. En su lugar, Saylor promocionaba Stretch, la nueva acción preferente perpetua de la compañía. El mensaje fue claro: el foco ha cambiado, al menos por ahora.

La pausa interrumpe una oleada que comenzó en diciembre y sumó 90.831 bitcoin al balance, comprados mientras el precio se tambaleaba. Strategy sigue siendo el mayor titular corporativo del planeta, con 762.099 monedas valoradas en 57.690 millones de dólares a un coste medio de 75.694 dólares por unidad. Pero la mano que no para de comprar ha cerrado el grifo.

El precio de la obsesión

El precio de la obsesión

El timing no es casual. El valor bursátil de Strategy se ha desplomado un 56 % en doce meses. La acción cotiza a 126 dólares, lejos de los máximos que alcanzó cuando cada nuevo lote de bitcoin parecía dispararla hacia las nubes. Mientras tanto, el bitcoin se negocia en 67.800 dólares, por debajo del coste medio de la compañía. La cuenta de resultados grita: la deuda para financiar la adicc a la criptomoneda empieza a pesar.

Los analistas llevan semanas susurrando que la estrategia de Saylor —endeudarse para comprar bitcoin sin importar el precio— encuentra su límite cuando el flujo de caja no da más de sí. La emisión de Stretch puede ser la válvula de escape: nuevos fondos sin tocar el mercado de la criptomoneda. El mensaje implícito: primero saneamos el balance, luego volveremos al acopio.

La pregunta que arde en la sala de máquinas de Wall Street es si esta pausa es un simple respiro o el principio del fin del modelo. Strategy ha convertido su capitalización en un derivado sobre el bitcoin. Cuando compra, el mercado celebra; cuando para, el silencio se hace incómodo. La próxima jugada de Saylor —o su ausencia— marcará la pauta del resto del año.