Tesla: ¿promesas rotas o el futuro del transporte? la dura crítica que sacude a musk
Gary Black, gestor de fondos de The Future Fund LLC, ha disparado una bomba en el mercado: Tesla no está a la altura de la expectación generada en torno a su conducción autónoma, y eso está lastrando el valor de la acción. La crítica, vertida en la red social X, ha desatado un debate sobre si la visión de Elon Musk sobre el futuro del transporte es una fantasía o una realidad en construcción.

La desconexión entre la promesa y el producto
Black, conocido por sus análisis precisos del sector tecnológico, no se anda con rodeos. Según sus palabras, el problema no es el ratio P/E que utilizan los inversores (ni el trailing, ni el forward, según puntualiza), sino la brecha cada vez mayor entre las promesas de conducción completamente autónoma y la realidad actual. “TSLA ha subido porque nunca ha cumplido con la expectativa de que sus vehículos se conduzcan solos”, afirma, desmontando la narrativa de un futuro cercano donde los Tesla se desplacen sin intervención humana.
La ironía es palpable: Musk ha repetido hasta la saciedad la visión de un robotaxi Tesla sirviendo a la mitad de la población estadounidense para finales del año pasado. Una promesa que, según Black, se ha quedado en mera retórica. La cifra es demoledora: a día de hoy, Tesla solo cuenta con nueve robotaxis en funcionamiento, y aún requieren de un monitor de seguridad. Una diferencia abismal con el futuro que se nos vendió.
Pero la controversia no termina ahí. Black también señala la falta de marketing como un factor determinante en el bajo rendimiento de la acción. “Tiene los mejores productos, pero carece de marketing”, enfatiza, sugiriendo que Tesla debería tomar nota de la estrategia de Steve Jobs y Apple. Una acusación contundente para una empresa que se ha caracterizado por su enfoque en la tecnología y la innovación, a menudo a expensas de la promoción y la comunicación.
La investigación de la NHTSA y el fantasma de un recall añade una capa adicional de complejidad a la situación. La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) está investigando el sistema FSD de Tesla, lo que podría desembocar en un millonario recall que afectaría a millones de vehículos en circulación. Un escenario que, sin duda, pesaría sobre la confianza de los inversores y el futuro de la compañía.
La crítica de Black no es un ataque gratuito. Se trata de un análisis quirúrgico de una empresa que, a pesar de su potencial disruptivo, parece estar atrapada en una espiral de promesas incumplidas y expectativas frustradas. La pregunta ahora es si Tesla logrará reconectar con el mercado y demostrar que su visión del futuro no es solo una quimera, sino una realidad tangible.