Trump recupera récords bursátiles y la fed amenaza con romper la fiesta
El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq encendieron los 57%, 70% y 142% de rentabilidad durante el primer mandato de Donald Trump. El segundo arrancó con el mismo ritmo de euforia… hasta que el 28 de febrero Irán selló el paso de 20 millones de barriles diarios por el estrecho de Ormuz. La gasolina se dispara, la inflación acecha y la Reserva Federal empieza a mirar al tablero con ganas de cambiar las reglas del juego.
El precio del miedo sube 34% en 30 días
El galón de gasolina promedia ya 3,93 dólares, según AAA, y el diésel toca los 5,21. La subida es la más brusca desde 1996. El golpe es visible en las estaciones de servicio, pero apenas representa el 3,1% del gasto familiar total. El problema no es el bolsillo inmediato; es el termómetro que envía la inflación a Jerome Powell.
El banco de la Reserva Federal de Cleveland proyecta que la tasa interanual de precios trepe del 2,4% de febrero al 3% de marzo. El conflicto en el Gollo Pérsico multiplica el riesgeo de un efecto 2022: subida de la energía, presión sobre el índice de consumo y un Fed a punto de cambiar de idea.

Powell tiene el cronómetro encima
El mandato del presidente de la Fed vence el 15 de mayo. En los últimos seis reuniones del FOMC hubo disidencias: un miembro pide subir tipos; otro, bajarlos 50 puntos. El mercado descontaba nuevos recortes en 2026. El consenso se resquebraja si la inflación se enquista y el crédito deja de ser barato.
El S&P 500 cotiza a su segundo múltiplo Shiller más caro en 155 años. La única vez que estuvo más arriba fue en plena burbuja punto-com. La tiranía de las expectativas puede convertirse en una losa si el mensaje de la Fed gira 180 grados.
Wall Street ha aprendido que cuando todo parece perfecto, algo se rompe. Esta vez el detonante no será el recibo de la gasolina; será la conferencia de prensa de Powell. Y ahí no hay seguro que valga.
