Trump regala 6.000 $ a los jubilados, pero cuatro colectivos se quedan fuera
La firma de Trump en el One Big Beautiful Bill activa este mes un regalo fiscal de hasta 12.000 $ para los mayores de 65 años. La letra pequeña, sin embargo, deja en la cuneta a cuatro grupos que cobran pensiones o rentas del exterior. Si superan los 75.000 $ anuales, filetan por separado o viven fuera, el cheque se convierte en humo.
El mecanismo: 6.000 $ de regalo… si cabes
Desde la declaración que se presenta en abril de 2026 hasta la de 2029, los solteros mayores suman 6.000 $ extra a su deducción estándar; las parejas, 12.000 $. Se suman, no se sustituyen. Con el estándar general ya subido a 16.100 $ (32.200 $ por pareja), un jubilado puede descontar hasta 22.100 $ sin desglosar gastos.
La trampa está en el límite de ingresos. Por cada dólar que el magi (el agregado de sueldo, rentas y pensiones) supere los 75.000 $ —150.000 $ si es matrimonio—, la deducción se reduce 6 céntimos. Un soltero que ingrese 80.000 $ solo verá 5.700 $. A los 95.000 $ se esfuma del todo.

Casados… pero no juntos
El Congreso cerró la puerta al married filing separately. Si un matrimonio decide declarar por separado —truco habitual para esquivar el límite de ingresos—, ninguno toca el extra. Solo valen las declaraciones conjuntas, cabeza de familia o soltero.

El número que no vale: ssn tardío o itin
Hay que haber recibido el Social Security Number antes del 15 de abril de 2026. Los contribuyentes con ITIN, comunes entre residentes hispanos o cónyuges extranjeros, quedan automáticamente fuera. Tampoco entran los non-resident aliens: el profesorado europeo en campus estadounidenses, los retirados en España que mantienen rentas de EE UU o los inversores con cuenta en Delaware.

La cuenta de la leche: 1 de cada 7 pensionistas se queda sin nada
El Committee for a Responsible Federal Budget calcula que 7,3 millones de hogares superan los umbrales de ingresos. A ellos hay que añadir 1,1 millones que filean por separado y 900.000 con números de identificación provisional. En total, 9,3 millones de jubilados —el 14 % del colectivo— verán la promesa convertida en propaganda.
La moraleja: ante un cheque de 6.000 $ siempre lea la letra que está debajo del sello. La Administración Tributaria ya tiene el formulario listo; los que no entren en el molde seguirán pagando impuestos sobre la Seguridad Social como si nada hubiera cambiado.
