Volatilidad: dos industriales que desafían la tormenta
El mercado, en su fase actual de nerviosismo constante, exige una selección quirúrgica de empresas capaces de no solo resistir la turbulencia, sino también de prosperar en ella. En el sector industrial, dos nombres destacan por su solidez y atractivo precio: Rocket Lab y Fluor Corp. Dos realidades muy distintas, pero con un potencial de crecimiento que merece la atención del inversor.
Rocket lab: listos para el despegue espacial
Rocket Lab, una compañía que ha irrumpido con fuerza en el competitivo mundo de la exploración espacial, está viendo cómo sus números empiezan a reflejar su ambición. Con ingresos anuales que alcanzan los 602 millones de dólares y 21 lanzamientos completados, la compañía mira al futuro con optimismo. Las proyecciones de Wall Street hablan de 880 millones de dólares en ingresos para 2026, e incluso de alcanzar la rentabilidad a principios de 2027. Lo que realmente impresiona es su backlog, que se eleva a 1.850 millones de dólares, un incremento del 73% interanual. La reciente firma de un contrato de 816 millones de dólares con la Space Development Agency para la construcción de satélites de alerta de misiles y otro de 190 millones para pruebas hipersónicas, consolidan su posición.
El valor de las acciones de Rocket Lab ha experimentado un crecimiento espectacular, un 265% en el último año. Su capitalización bursátil, que supera los 36.000 millones de dólares, refleja la confianza del mercado en su modelo de negocio. La reciente aprobación para adquirir Mynaric, una empresa alemana especializada en comunicaciones espaciales, amplía su alcance en el sector europeo, un movimiento estratégico que no debe pasar desapercibido.

Fluor: construyendo un futuro resiliente
Si Rocket Lab deslumbra con su tecnología puntera, Fluor lo hace con una solidez y una capacidad de ejecución que resultan igualmente atractivas. Aunque carece del brillo espacial de su competidor, Fluor posee un backlog masivo de 25.500 millones de dólares y un balance general robusto, lo que la posiciona de manera ventajosa para capitalizar el auge del gasto en infraestructura para inteligencia artificial, defensa y energía. En 2025, la compañía facturó 15.500 millones de dólares, y, crucialmente, el 81% de su backlog corresponde a contratos reembolsables, una mejora significativa que transfiere el riesgo al cliente, un cambio sustancial en su modelo operativo.
Fluor está implementando un programa agresivo de recompra de acciones, con 1.400 millones de dólares planificados para 2026, una señal de confianza en su futuro. La venta de la mayoría de su participación en NuScale Power, y la inminente liquidación del resto, liberarán capital para financiar estas recompras. A pesar de un alza del 20% en lo que va de año, el ratio P/E trailing se mantiene por debajo de 2, un indicador que sugiere una posible infravaloración, si bien el P/E forward se sitúa en torno a 16 y el PEG en 1.2.
En un entorno de incertidumbre, Rocket Lab y Fluor, con su ejecución impecable y sus sólidos fundamentos, ofrecen a los inversores una base sólida para construir una cartera resiliente. El mercado puede seguir dando tumbos, pero estas empresas están preparadas para desafiar la adversidad y seguir creciendo.