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Wall street blinda la deuda: 82.000 millones vendidos y nadie tiembla

Ocio nuclear en Oriente Medio, bancos centrales huían de la deuda de EEUU y el mercado ni se inmutó. O eso asegura Louis Navellier, gestor que ha visto desfilar crisis desde 1987. Su mensaje: el temido ataque de los 'bond vigilantes' chocará contra un muro llamado Scott Bessent.

El truco de 82.000 millones que no abrió la brecha

El Financial Times publicó el dato: exportadores de petróleo y economías emergentes liquidaron 82.000 millones de dólares en Treasuries en cuestión de semanas. El 10 años se disparó apenas ocho puntos básicos y hace rato se acomodó en el 4,29 %. ¿Maniobra letal? Más bien goteo. "Es insignificante frente a los 39 billones de deuda pública", recita Navellier desde Nevada. Según su cálculo, la subida reciente de rentabilidad viene de subastas domésticas flojas, no de capitales árabes huyendo.

El argumento clave lleva nombre y apellido. Scott Bessent, flamante secretario del Tesoro, fue el cerebro que ayudó a George Soros a ganar 1.000 millones en 1992 contra la libra esterlina. Ahora gestiona el papel más líquido del planeta y, según Navellier, "los especuladores lo saben: atacar a Bessent es perder dinero".

Dólar y oro: los únicos refugios que sobran

Dólar y oro: los únicos refugios que sobran

Mientras Europa y Japón luchan contra el envejecimiento poblacional, EEUU crece por encima del 2 % real y ofrece tipos positivos. Resultado: el Índice Dólar apenas cede un 0,24 % y el oro repunta. "El mundo no tiene otro oasis", resume el gestor. Para Enrique Díaz-Alvarez, economista jefe de Ebury, el círculo vicioso temido —masiva venta de bonos, fortaleza del dólar, nueva liquidación— se rompe solo: "Los petrodólares vuelven a EEUU cuando esas mismas naciones compran crudo o intervienen sus divisas. El flujo se recicla".

¿Y la bolsa? El S&P 500 anda un -4,81 % en 2026 y el Nasdaq, -7,08 %. Lejos del desastre. El martes los ETFs SPY y QQQ subieron casi un 3 %, como quien se aprovecha de la brecha. El mensaje de los datos es tozudo: la renta variable americana sigue ganando enteros frente al resto del planeta.

La moralex: el vigilante ahora vigila

La próxima vez que un titular grite "fuga de Treasuries", conviene recordar la cifra: 82.000 millones son apenas el 0,2 % del mercado. Y que en Washington hay un secretario que ya hizo temblar un banco central extranjero hace tres décadas. Mientras tanto, los fondos de inversión seguirán llenando la caja registradora de bonos al 4 % y la bolsa seguirá cobrando primas por crecer. El cortocircuito, por ahora, quedó en tierra de nadie.