Wall street despierta con resaca bursítil: futuros caen y la semana santa huele a corrección
Los futuros de Wall Street abrieron el domingo por la noche como quien abre la heladera tras la resaca: con miedo a lo que va a encontrar. Dow Jones perdía 0,5 %, el S&P 500 y el Nasdaq 100 se dejaban otro 0,4 %, y la semana más corta del año empezaba ya con sabor a hartazgo.
La guerra que no cesa y el cebo de trump
Lo que nadie cuenta es que el conflicto Irán-Israel cumple dos meses y los inversores han dejado de esperar un desenlace digno de guion de Hollywood. El riesgo geopolítico se ha vuelto fondo de armario: lo ves cada mañana, pero ya no huele. La atención, en cambio, se fija en el manual TACO que Donald Trump desempolvó: declaraciones contradictorias, guiños a las cámaras y un único criterio: ¿sube o baja el mercado?
La cifra habla por sí sola: 850 000 millones de dólares desaparecidos en cinco sesiones. El selecto club de los ‘Magnificent Seven’ ha perdido el brillo. Meta y Google lideran el descenso tras el revés judicial que les obliga a responder por la adicción a sus redes. La inteligencia artificial ya no es escudo; es lastre.

Empleo y consumo, la tijera que puede recortar confianza
Esta semana llegan los datos de empleo con la pausa del Viernes Santo de por medio. El informe JOLTS, la encuesta ADP y el payroll de marzo se presentan en un calendario comprimido. Tras el tira y afloja de enero y febrero, los economistas buscan una cifra que reconcilie a la Reserva Federal con su sueño de dos recortes en 2026. La realidad: si la creación de empleo falla, el discurso del ‘soft landing’ se convierte en folclore.
Mientras, Nike desvelará números el jueves. Sus ventas son termómetro de la clase media estadounidense: si el consumidor aprieta, la acción puede arrastrar todo el sector retail. En la trinchera de los minerales, USA Rare Earth y Trilogy Metals pondrán sobre la mesa cuánto vale extraer litio y cobalto cuando el precio de la guerra duplica el del metal.
Wall Street cierra filas. El Dow ya perforó el 10 % desde máximos y el Nasdaq lleva semanas en zona corrección. La Semana Santa promete pocas vacaciones para quienes tienen posiciones abiertas. El mensaje es claro: los mercados no perdonan ni los festivos.
